Por fin, después de muchos años de andadura, el pasado martes el Consejo de Ministros ha dado el visto bueno a la construcción del clúster del Maestrazgo. Un largo periodo de tramitación, con su correspondiente tiempo de alegaciones y con la tensión y la confrontación de opiniones en ambos sentidos que conlleva un proyecto de esta envergadura. Pero parece que, por fín, aquel proyecto que arrancó hace casi una década va a comenzar a materializarse. Se ha hecho largo, la verdad.
En el camino, en este largo camino por todos los organismos competentes en las distintas materias, ha habido parques enteros y aerogeneradores que se han eliminado. Lo han hecho por diversas circunstancias: visibilidad, avifauna o patrimonio. Desde la asociación Viento Alto hemos mostrado siempre el máximo respeto a estos criterios técnicos y a las decisiones adoptadas.
Del mismo modo, también pedimos a las voces en contra el mismo respeto a los parques que se mantienen. Hay que poner de manifiesto que, una vez superados los trámites, los aerogeneradores que siguen en el proyecto están porque cumplen con todas las normativas existentes.
Dicho esto, debería ser tiempo de pasar página y, a partir de ahora, centrar nuestros esfuerzos -todos y de todos- en velar para que el proyecto se ejecute según lo previsto. Como no, también en que los recursos que lleguen a los municipios sirvan para cubrir e invertir en proyectos necesarios de desarrollo, así como en generar más recursos.
Los aerogeneradores no son algo nuevo en el territorio. Desde hace más de veinte años los tenemos aquí al lado, en el Maestrazgo de Castellón. Son claramente visibles, ya convivimos con ellos y, además, hemos visto lo que han significado para ese lado del territorio: más recursos, empleo y compatibilidad con el resto de sectores, incluido el turístico.
En busca de un futuro mejor y con el principio de solidaridad entre pueblos se creó la asociación Viento Alto. Asociación, como se ha dicho tantas veces, en la que estamos unidos pueblos y partidos políticos distintos, pero en la que somos capaces de remar por un proyecto común en el que -conocedores de nuestra tierra y sus muchas necesidades- creemos y por el que hemos apostado siempre. Desde ese valor y con la mirada alta como el viento alto, sigamos unidos por el territorio y su futuro. Mientras más seamos y más unidos estemos, mejor nos irá a todos.
Con el viento a favor
Por fin, después de muchos años de andadura, el pasado martes el Consejo de Ministros ha dado el visto bueno a la construcción del clúster del Maestrazgo

