Se confirma el olor a cloaca que rodea al zapaterismo y por ende al PSOE. La investigación de la Audiencia Nacional sobre el rescate público de la aerolínea Plus Ultra ya no se limita a sospechas administrativas o contratos dudosos. Las últimas revelaciones dibujan un escenario mucho más oscuro: dinero oculto, joyas en cajas fuertes, facturas presuntamente falsas, redes empresariales opacas y un supuesto entramado de influencia política alrededor del expresidente socialista.
Desde la izquierda, en lugar de asumir errores, optan por desacreditar a los jueces, atacar a los medios de comunicación o presentar cualquier investigación como una conspiración ideológica. Frente a ello, la posición de VOX es muy clara. Hemos presentado un escrito ante la Audiencia Nacional reclamando la prisión preventiva para Zapatero.
El concepto «corrupción ultra plus» resume precisamente la idiosincrasia del Partido Socialista. Un entramado sofisticado, transversal y blindado políticamente, donde las conexiones personales, empresariales e institucionales se entrelazan para convertir el poder político en una estructura de generar beneficios privados.
Todo esto a la vez que la carga fiscal de las familias no para de crecer para mantener comisiones, enchufes, privilegios y chiringuitos. La gravedad política es evidente: Zapatero no es un ex dirigente cualquiera, sino una figura que sigue ejerciendo enorme influencia dentro del PSOE y en la política internacional vinculada a Venezuela y América Latina.
El PSOE siempre ha construido su discurso contra la corrupción del adversario, algo que nunca se han aplicado para sí mismos. El caso Plus Ultra es sólo uno más. El Fiscal General del Estado, Koldo, Ábalos, Santos Cerdán, el hermanísimo, Begoña, Zapatero… no son casos aislados. Es el caso PSOE.
Sin que nadie les quite el derecho a la presunción de inocencia, las imágenes son demoledoras: joyas en cajas fuertes, efectivo oculto, agendas sobre Venezuela, empresas pantalla y supuestas comisiones alrededor de un rescate financiado con dinero público. Una imagen devastadora para cualquier democracia: el lujo oculto del poder y la desconexión absoluta con la vida y los problemas reales de las familias.
La «corrupción ultra plus» no sería un caso judicial. Es la evidencia de una forma de poder: de un partido que dice ser obrero a una maquinaria de poder; y el uso del término ‘interés general’ para consolidar redes políticas, económicas y clientelares para el beneficio personal de Pedro Sánchez y su entorno más cercano. La prioridad nacional es desalojar a Sánchez de la Moncloa.
Aroha Rochela. Vox / Andorra


Habláis desde Vox de corrupción? sin a penas tocar poder y ya os habéis financiado ilegalmente. Hay que tener mucha cara para denunciar corrupción desde un partido que se financia ilegalmente. Y si empezamos a hablar de la Fundación de la que se forra el amigo Santi «Obescal»?????. Preocúpate más por nuestro territorio.
Toda la razón. Esta gente nos toma por tontos.
vaya amargura llevas, será porque los que te gustaban están en la cárcel o imputados?????
En el Quijote siempre se pueden encontrar frases que van bien cuando uno lee ciertos escritos: Recuerdo uno que dice «Ladran Sancho, luego cabalgamos». Ya se verá quien es el que cabalga, porque de momento todos ladran.