Cuando la ciudadanía vota, no elige gobiernos, presidentes o alcaldes, sino que decide qué partido puede representar mejor sus ideas. Luego serán los pactos y las decisiones de los dirigentes de los partidos los que acaben configurando quién gobierna y quién está en la oposición. Por eso, cuando un representante público dice que los votantes le han colocado en tal o cual lugar, no deja de ser una forma de descargarse de su responsabilidad. La ciudadanía no tiene tal capacidad de decisión y con su papeleta sólo elige a sus representantes, nada más. Por lo tanto, las decisiones que toma cada partido tras las elecciones, son sólo suyas y se debe a sus bases y a sus electores, a quienes tiene que explicar por qué decide lo que decide.

Este punto de partida no es baladí, puesto que si queremos entender qué está sucediendo en la política aragonesa, turolense y alcañizana, necesitamos saber quién decide qué. Es decir, quién está en el gobierno y quién está en la oposición, cuando un partido no alcanza la mayoría absoluta, es decisión de los dirigentes de los partidos.

Tras el 28 de mayo, estamos viendo en Aragón una mayoría estable (Partido Popular y VOX) y a dos colaboradores necesarios (PAR y Teruel Existe). Cada uno juega un papel diferente, pero entre todos ellos están permitiendo que las ideas más reaccionarias se vayan abriendo paso en nuestra sociedad. Así, cuestiones como la violencia de género, las libertades de las mujeres y del movimiento LGTBIQ+, las medidas contra el cambio climático o el papel de los inmigrantes comienzan a estar en entre dicho. Y todo por la notable influencia que está adquiriendo VOX, con la complicidad de PP, PAR y Teruel Existe.

Alcañiz es un paradigma de lo que está sucediendo en las Cortes de Aragón o en la Diputación Provincial de Teruel. Tanto en Alcañiz como en la DPT existe una mayoría alternativa a la de PP y VOX y la podríamos formar PSOE, IU, PAR y Teruel Existe. Pero en lugar de optar por esta segunda opción, los dirigentes aragonesitas han decidido abrazar los gobiernos con la extrema derecha dando su «sí quiero» (he incumpliendo su promesa de que no estarían en gobiernos con extremistas) y Teruel Existe se pone de perfil, como si aquello no fuera con ellos. Así, el PAR apoyando a la derecha y Teruel Existe absteniéndose, están permitiendo que las ideas más reaccionarias se abran paso.

En el Gobierno de Aragón puede acabar sucediendo algo parecido. Si finalmente el PAR da el sí al Gobierno de Jorge Azcón y VOX y Teruel Existe se abstienen, se formará un gobierno donde todas las mayorías pasarán por PP y VOX. Cualquier presupuesto o cualquier ley nacerá de la mayoría conservadora. El papel que jugarán en esta historia PAR y Teruel Existe será el de «blanquear» a la extrema derecha. Con sus posicionamientos, VOX seguirá teniendo una notable influencia, sólo que será «blanqueado» en el relato por PAR y Teruel Existe.

Cada una de estas cuatro formaciones políticas están asumiendo un papel distinto, pero el resultado es el mismo: van a acabar permitiendo que la ola reaccionaria se extienda por todo nuestro territorio. Y cuando llega una ola de estas dimensiones, sólo puedes hacer dos cosas: acompañar a la ola o ponerse frente a ella. PAR y Teruel Existe han decidido subirse a la ola. Su necesidad de «tocar» poder parece más relevante que sus convicciones. Y cuando el proyecto político es el poder, la democracia se resiente.

Ignacio Uriquizu. Diputado en las Cortes de Aragón y concejal de Alcañiz (PSOE)