En el Bajo Aragón sabemos que el retraso en la construcción del Hospital o la infradotación presupuestaria del transporte sanitario (UVI móvil y SVB) reciben críticas, o disculpas, en función de quién gobierna, pero apenas afectan al voto. Quizá porque muchos encuentran normal votar a alguien y seguir defendiendo sus decisiones cuando hace lo contrario de lo que afirmó en su programa y en los debates.

Dentro de los partidos, nadie lleva la contraria al ganador: Te cambian al "líder" del partido, que era "… además, mi amigo" y no tardas ni cinco minutos en demostrar adhesión inquebrantable al "nuevo líder" y colgar una foto con él en redes sociales, y olvidar al amigo. También puede ocurrir que el elegido por las bases de un partido para encabezar una candidatura al Congreso de Diputados sea descabalgado por el "líder supremo" (¡no haberle apoyado en las primarias que le ensalzaron!) y que los militantes que lo eligieron, le votaran o no, callen mansamente ante el desprecio a su opinión. La excepción está en la supuesta "izquierda", en la que crean plataformas y partidos cada vez que cambian de pareja o de amigos (grande, Alberto Olmos).

Me dicen que sólo importan las siglas (PPOE -no es una errata-) que en España se vota "contra otro", lo que explicaría el rápido crecimiento de un partido sin programa, pero con propuestas ajenas a la democracia liberal, aunque no sea el único.

Ciudadanos puede defender su buena gestión en relación con la Sanidad o la Transparencia y el Buen Gobierno, en Castilla y León, o con la Economía y Empleo, en la Comunidad de Madrid (sí, el "milagro" fue obra de un Consejero de Ciudadanos), o con la Educación, las Políticas Sociales, la Regeneración Democrática, la Economía y el Empleo, en Andalucía. Pero, claro, en las urnas solo se premia al Presidente de las Autonomías citadas… porque, ¿cuántos Consejeros del Gobierno de Aragón conoce usted?

Será porque soy del Real Zaragoza, acostumbrado a perder, pero me alegro de las victorias de equipos españoles mientras algunos se alegran más de las derrotas ajenas que de lo conseguido. O, quizá sea, porque prefiero que ganemos todos.

Luis Esteban. CIUDADANOS Calanda