A finales del 2020, Susana Solís, eurodiputada de Ciudadanos en el equipo negociador de los fondos FEDER, consiguió, trabajando conjuntamente con las confederaciones de empresarios de Cuenca, Soria y Teruel, que la definición de zona despoblada tuviese en cuenta la realidad demográfica española y que el reglamento de dichos fondos para 2021-2027 considerara a estas provincias como áreas prioritarias de inversión por su situación de despoblación. Por fin la Unión Europea establecía claramente que el reto demográfico debía ser objetivo de actuaciones específicas y prioritarias de los estados miembros, que debían elaborar un mapa de acción prioritaria con las zonas más afectadas.
En enero de 2022, nuestra eurodiputada urgió al Gobierno de España a elaborar dicho mapa, como garantía de transparencia en el reparto de los fondos, y a "implementar incentivos fiscales en determinadas zonas", porque "La España vaciada está reclamando que se le escuche". Hace unos días, como portavoz de Desarrollo Regional en el Parlamento Europeo, denunció, en una carta a la ministra Teresa Ribera, que no habían presentado en plazo el plan operativo que pide Bruselas, poniendo en peligro una anualidad, 200 millones, de los Fondos de Transición Justa. También se lo ha trasladado, a la Comisaria de Cohesión y Reformas, junto con el retraso de diez meses en la implementación de ayudas fiscales a la España vaciada que ha autorizado Bruselas y no aplica el Gobierno.
Los fondos deben repartirse de acuerdo a unos mecanismos que incluyan la redacción de planes integrales que evalúen las necesidades de las personas que viven en zonas rurales y despobladas y planteen soluciones integradas e interconectadas entre sí, que permitan crear bolsas de financiación que capten varios fondos (PAC, Fondo Social Europeo, Fondo de Transición Justa, Fondo de Recuperación) y sirvan para implementar medidas transformadoras (comunicaciones, emprendimiento, servicios sociales) para que todos los ciudadanos tengamos los mismos derechos, vivamos donde vivamos.
Pero la acción del Gobierno está más orientada a mantener el poder que a gestionar bien nuestros impuestos y los fondos europeos. Su desidia, improvisación, falta de transparencia y "amiguismo" en la gestión de los fondos y la subida de impuestos que asfixia a los ciudadanos hipotecan nuestro futuro, mientras tratan asegurar el suyo.
Luis Esteban - CIUDADANOS Calanda

