Soy un admirador, usuario y defensor de la lengua castellana. Soy un defensor de los derechos de los castellanoparlantes en todo el territorio nacional. También soy un defensor de todas las lenguas autóctonas y de sus variantes, especialmente del catalán, mi lengua materna y de sus variantes en Aragón. Y lo que quiero para el castellano en Cataluña, lo quiero para el catalán en Aragón. ¿Cómo puede entenderse que varios partidos y también ciudadanos de nuestra comunidad prediquen de diferente manera en Aragón que en Cataluña, al respecto de los derechos lingüísticos? Que nombre puede darse a aquellos que en pleno siglo XXI, en un país avanzado culturalmente como España defienden que no hay que enseñar a escribir en la lengua materna a sus ciudadanos y que su enseñanza no sea obligatoria en la escuela. ¿Esos partidos y personas entienden y defienden que a los ciudadanos de Granada, que hablan sensiblemente diferente a los de Burgos, no se les enseñe la gramática castellana? ¿Acaso defienden escribir comiéndose medias palabras y de manera diferente en cada pueblo de aquella preciosa tierra, por muy simpático que ello sea? Me perdonaran, pero eso es confundir la velocidad con el tocino. Y sencillamente no me lo creo. Lo peor es que la inacción académica alimenta el discurso irracional, destructivo para una parte del patrimonio inmaterial de Aragón y no avalado por ningún lingüista reconocido, de que la lengua que se habla en Aragón es diferente a la catalana. Y como consecuencia, este patrimonio se está perdiendo de manera vergonzosa. El catalán es patrimonio de Aragón. Sus variantes locales y comarcales, las llamemos como las llamemos, se perderán a medio plazo si no se transmiten con la enseñanza escrita y se protegen por las instituciones culturales aragonesas. Es importante e imprescindible que el catalán se enseñe obligatoriamente en las escuelas e institutos, y forme parte del día a día de la vida cotidiana y pública, de no ser así seremos responsables de su desaparición. Y en Aragón ya hemos perdido demasiadas cosas, materiales e inmateriales. Recuerdo una vez más que el catalán era la lengua junto al aragonés, que se hablaba en aquel floreciente y añorado reino de Aragón, respetado en dota Europa y norte de África durante la época medieval. Aragón era una de las principales potencias, económica y cultural, de aquella época, cuyo recuerdo hay que reivindicar en todas sus facetas. Y mal que les pese a algunos, Aragón miraba al Mediterráneo, y por Aragón se reconocían los reinos de Valencia, Mallorca, el principado de Cataluña y los demás territorios mediterráneos. La historia no puede cambiarse pero si el futuro. Con los Decretos de Nueva Planta se intentó eliminar toda diferencia de Castilla, pero con la lengua no se pudo y ha llegado hasta nuestros días. Que no sea en época democrática y en un país de cultura floreciente cuando se condene a muerte a uno de sus principales y más antiguos patrimonios.


Querido Juan Luis, vale ya de intentar confundir a la gente, la realidad es que estáis cuatro gatos que nos queréis colar el catalán en Aragón, no utilices argumentos sentimentales porque tampoco os funcionará y el día que corten las subvenciones desde la Generalitat o desde DGA os quedaréis mas solos que la una o » mes sol que un musol».
El Chapurriau es una realidad, una variante lingüística que se habla en Aragón desde hace miles de años, se ha transmitido generación tras generación de forma oral y no hemos necesitado escribirlo para eso tenemos el fantástico Castellano.
No hemos necesitado ir a la escuela, las escuelas eran y son la calle, el jardín, la fresqueta, el campo, en muestras casas junto a nuestros padres y abuelos.
No necesitamos subvenciones para preservar nuestra lengua materna.
Si desaparece el Chapurriau será por VUESTRA culpa.
#SoydeAragonparloChapurriau
No te preocupes Manuel, somos cerca de 400 que pagamos religiosamente la cuota. Y trabajamos gratis y muy agusto. Empezamos sin ninguna subvención y podemos seguir muchos años igual. Gracias por tu preocupación. Lo importante es que estimemos la lengua que hablamos y que encontremos la mejor manera de conservarla.
Me parece fenomenal. Lo único importante es que evitéis que con la excusa de la lengua os cuelen el nacionalismo imperante en las instituciones catalanas. Las recientes jornadas de ASCUMA hacen intuir lo contrario. Ideólogos sectarios como Empar Moliner o Sanchis de TV3 participaron en uno de los debates. Sus principales cometidos son extender el nacionalismo y el odio a España, financiados -eso sí- con el dinero de todos. Es evidente que aquí hablamos catalán, pero también es evidente que los políticos han prostituido la difusión del catalán, usándolo como herramienta de propagación del nacionalismo. Es increíble que nadie consiga romper esa dinámica.
Amén Juan Luís. Somos de Aragón y hablamos catalán. Concretamente tres variantes del mismo. Ribagorçà, Lleidatà y Tortosí.
Nuestra lengua no es ningún chapurreado de nada y para desgracia de los que defienden lo contrario, cualquiera puede comprobar que en Fraga hablan casi calcado a Lérida y en Calaceite como en Morella.
Con mis vecinos de Horta y Morella no tengo ningún problema, por lo que no tengo que hacer ver que hablo diferente.
Todas las facultades de filología e historia de España explican porqué la lengua de la Franja y el catalán es la misma lengua(aparte de que solo hay que escuchar para darse cuenta de la evidencia).
Los que defienden lo contrario suelen ser gente muy anticalanista por un lado y que no se han documentado ni lo más mínimo por el otro. Inventar o imaginar la historia a tu conveniencia es más fàcil
Tantos años de desprestigiar una lengua es lo que tiene pero paso a paso la gente se va dando cuenta de que nuestra lengua se puede escribir, que tiene una ortografía(incluso si uno quiere escribir en dialectal) e incluso documentos escritos con más de 700 años. Que es digna y no es un chapurreado.
Chapurrear es hablar mal o con dificultad una lengua. No es nuestro caso. Gracias.