Hay reivindicaciones que, con el paso del tiempo, dejan de ser una demanda de los alcaldes para convertirse en una obligación con nuestros vecinos y con las generaciones futuras. La conversión de la N-232 en la autovía A-68 es, sin duda, una de ellas.
Llevamos demasiados años esperando. Demasiados anuncios, proyectos y compromisos que no se han traducido en avances suficientes. Mientras tanto, miles de ciudadanos siguen utilizando diariamente una carretera fundamental para nuestras comunicaciones, nuestra seguridad y nuestra actividad económica.
Como alcalde de Alcañiz, tengo muy claro que no podemos resignarnos a que nuestro territorio siga esperando indefinidamente. La A-68 es una infraestructura estratégica para el futuro de Alcañiz y del Bajo Aragón. Significa seguridad para nuestros vecinos, competitividad para nuestras empresas, oportunidades para nuestros agricultores y transportistas y mejores condiciones para atraer inversiones y generar empleo.
Tampoco podemos olvidar MotorLand Aragón. Su futuro y su proyección internacional, especialmente con los nuevos horizontes de MotoGP y el entorno de Liberty Media y Dorna, necesitan unas comunicaciones a la altura de un acontecimiento deportivo de dimensión mundial. No podemos aspirar a consolidar grandes eventos internacionales si no somos capaces de ofrecer infraestructuras modernas, seguras y competitivas. La A-68 también es una apuesta por MotorLand, por el turismo y por el futuro económico de nuestra ciudad y nuestro territorio.
Por eso, los alcaldes y presidentes comarcales hemos decidido dar un paso adelante. Hemos reactivado la Plataforma A68-Ya y acordado iniciar concentraciones pacíficas, una cada mes y en una localidad diferente, para mantener viva esta reivindicación y exigir avances a quienes tienen la responsabilidad de hacerla realidad.
La primera de las concentraciones se ha realizado esta semana en Fuentes de Ebro. La siguiente será en Alcañiz, el próximo 2 de diciembre.
Quiero subrayar algo fundamental: esta movilización es una reivindicación de territorio. Estamos representados alcaldes y presidentes comarcales de distintas sensibilidades políticas, unidos por una misma responsabilidad: defender a nuestros ciudadanos. Queremos que también se sumen empresarios, comerciantes, agricultores, transportistas, asociaciones y todos los colectivos afectados.
Gobierne quien gobierne, la A-68 tiene que ser una prioridad. No queremos más declaraciones de intenciones. Exigimos un calendario real, público y verificable para ejecutar todos los tramos pendientes y un compromiso presupuestario continuado, reflejado progresivamente en los Presupuestos Generales del Estado hasta la finalización de las obras.
No pedimos privilegios. Pedimos igualdad de oportunidades, seguridad y justicia territorial.
Por eso quiero hacer un llamamiento especial a todos los alcañizanos. El próximo 2 de diciembre, a las 19:00 horas, tenemos una cita en nuestra ciudad. Os pido que acudamos y demostremos que Alcañiz no está dispuesto a seguir esperando en silencio. Esta reivindicación no es solo de sus representantes políticos: es de toda una ciudad y de todo un territorio.
La concentración de Fuentes de Ebro debe ser el comienzo de muchas más. Nuestra movilización será pacífica, constante y unida. No vamos a abandonar esta reivindicación hasta conseguir compromisos concretos y avances reales.
Cuarenta años esperando son suficientes. La A-68 no puede seguir siendo una promesa. Tiene que convertirse en una realidad. Unidos por la A-68, por el futuro de nuestro territorio.
Miguel Ángel Estevan. PP /Alcañiz


«Nuestra movilización será pacífica, constante y unida.»
Más práctico y útil sería que TODOS los representates aragones de TODOS los partidos, o al menos los de la provincia de Teruel, presentaran en el Congreso y en el Senado una proposición para que esa reivindicación fuera efectiva.
Lo demás, en mi opiniñon, no sirve nada más que para salir en la prensa en vísperas de elecciones.