Partamos del hecho de que no todos los pasatiempos de cada persona son iguales. Los gustos de alguien que se pasa el día en casa no son los mismos que los de la gente que sale por ahí con los amigos. Aún así, pensamos que se debería hacer un esfuerzo para que haya un sitio de ocio en cada pueblo para jóvenes o personas mayores que no tienen medios para desplazarse. Porque el otro gran problema es el transporte.

Vivir en un pueblo implica escasez de servicios de ocio. Por ejemplo, en las ciudades hay centros comerciales (restaurantes, tiendas de ropa, etc). Y no solo eso, a muchos jóvenes nos encanta ver caras nuevas y algo más de ambiente pues estamos acostumbrados a otro contexto. En los pueblos no disponemos de centros comerciales, por éste y más motivos mucha gente prefiere la ciudad.
Insistimos que para que esto no suceda podríamos tener más locales o actividades de ocio donde pasar la tarde con los amigos, aunque es muy complicado dar gusto a todas las edades y no es lo mismo tener 10 años que 16.

Tradicionalmente encontramos que la población en los pueblos se junta en los bares, ya que es un lugar de reunión y así pasas un buen rato con tu gente. Aunque no es la única actividad que se puede realizar. En realidad muchos jóvenes no solemos salir mucho entre semana debido a nuestras obligaciones o actividades extraescolares. Aún así, podemos salir al campo a pasear, correr, cazar… Podemos hacer deporte por zonas naturales, ir en bici, parques al aire libre. Muchas veces, en los pueblos conocemos a la mayoría de la gente, por lo que es más fácil socializar con mayor número de personas de distintas edades.

Cada vez hay menos población. Eso hace que cada vez hay menos posibilidades de ocio y de consumo. Una cosa lleva a la otra. También, con el tiempo, el ocio va cambiando. Cada vez quedamos menos personas en los pueblos porque el trabajo y las posibilidades de pasarlo bien tal y como las entendemos actualmente se ha trasladado a las ciudades. A pesar de todo, en los pueblos se pueden hacer cosas aunque haya poca gente que en las ciudades es difícil hacer. En cambio, en las ciudades hay otros tipos de ocio, como salir de fiesta o ir de compras. La forma de cómo entendemos el ocio en nuestra sociedad no es la misma que antes, sin duda…; ¿es esto un problema?

Estudiantes de Oratoria del IES Pedro Laín Entralgo