Como alcalde de Escucha, asisto con profunda indignación y un cansancio insoportable al bloqueo sistemático que el Gobierno de Aragón ejerce sobre nuestro municipio. El ejemplo más sangrante de esta parálisis administrativa son las viviendas de titularidad autonómica que permanecen tapiadas en nuestra localidad.

Mientras las familias demandan un techo y el medio rural lucha contra la despoblación, la DGA prefiere mantener puertas y ventanas cerradas antes que ofrecer soluciones reales. Llevamos más de dos años esperando a que nos den una solución y, desde la Dirección General de Vivienda, la respuesta sigue siendo la misma: parsimonia, inmovilismo y absoluta falta de compromiso con las necesidades reales de nuestro municipio.

Lo más grave es que esta inacción no responde a una falta de viabilidad económica: existen empresas privadas dispuestas a asumir la rehabilitación integral de las viviendas sin coste para las arcas autonómicas. No hay excusas presupuestarias. Solo hay falta de voluntad, burocracia asfixiante y una preocupante indiferencia hacia el futuro de Escucha.

Resulta difícil no ver en esta situación un evidente sectarismo político. Mucho más cuando dirigentes del PP, antes de que su partido llegara al Gobierno de Aragón, mostraban preocupación día sí y día también por el estado de estas viviendas y por la necesidad de ponerlas en uso cuanto antes. Sin embargo, ahora que están en el Gobierno, parece que ya no les preocupa que en Escucha sigan existiendo viviendas tapiadas mientras nuestro pueblo necesita soluciones urgentes.

Estamos hartos de comprobar cómo la gestión pública cambia según el lugar que se ocupa y el color político del ayuntamiento de turno. Es una irresponsabilidad manifiesta dejar escapar una oportunidad de oro para atraer población, generar actividad y dar vida a nuestro municipio.

Mucho nos tememos que quizá se estén estirando deliberadamente los plazos para convertir la apertura de estas viviendas en propaganda electoral, sin importar el enorme daño que esta demora está causando al desarrollo de Escucha y de las empresas de la zona. Algunas de ellas mantienen proyectos paralizados simplemente por la falta de vivienda disponible para trabajadores y nuevas familias.

Jugar con las necesidades de vivienda de un pueblo para arañar votos es inadmisible. Y si todo esto no responde a una estrategia política, entonces solo queda otra explicación todavía más preocupante: la dejadez, la incompetencia y la absoluta falta de sensibilidad hacia los problemas reales del medio rural de quien dirige el departamento de Vivienda.

Queda claro que quienes toman estas decisiones desconocen por completo la realidad de la política municipal y las dificultades diarias de la España rural. Solo así se entiende la parsimonia con la que están actuando ante un problema que para nuestros vecinos y nuestras empresas es urgente.

Los vecinos de Escucha no podemos supeditar nuestras vidas a los ritmos de sus campañas electorales. Exigimos el desbloqueo inmediato de la licitación. El futuro de nuestro municipio no puede seguir tapiado por el egoísmo político.

Héctor García. PSOE /Escucha