Para los españoles, Europa siempre ha sido una referencia. Cuando vivíamos los tiempos más oscuros y más triste de nuestra historia más reciente, la dictadura franquista, eran millones de españoles los que miraban a Europa como el espacio de libertad y fraternidad más próximo. Y es que ya lo dijo el filósofo José Ortega y Gasset: España es el problema y Europa la solución.

Pero el horizonte europeo empieza a presentar algunos nubarrones. La derecha más extrema está creciendo en apoyos en muchos países y España no es ajeno a ello. Líderes como Marie Lepen, Víktor Orbán, Herbert Kickl, Geert Wilders o Alice Weidel se han convertido en una auténtica amenaza para nuestras democracias. Sus posiciones políticas, que reproduce VOX en nuestro país, cuestionan el cambio climático, atacan los derechos de las mujeres, ponen en entredicho la violencia de género o defienden postulados tan extremos como calificar a la justicia social de «aberrante». Es el fantasma de la extrema derecha lo que empieza a recorrer Europa.

Los europeos sabemos por nuestra historia qué sucede cuando estas ideas se abren paso. Sólo tenemos que mirar al siglo XX para observar con estupor los peores episodios de nuestra historia. En los años 30 del siglo pasado ya se escucharon similares ideas y todos sabemos cómo acabaron países como Alemania, Italia o España.

Pero la ciudadanía tenemos un potente instrumento para frenar a la derecha más extrema: nuestro voto. Es a través del voto en unas elecciones como podemos decidir nuestro futuro. Es por ello que es tan importante participar en las próximas elecciones europeas del 9 de junio. Como se repite hasta la saciedad, muchos temas en nuestra vida diaria se deciden en el parlamento europeo.

Voy a ponerles un ejemplo. Alcañiz y el Bajo Aragón tienen un potente sector primario. La agricultura y la ganadería representan una parte importante de nuestra economía y sin ella no podemos entender nuestros pueblos. Desde hace décadas, la Política Agraria Común regula todo lo que afecta a la agricultura, especialmente. Y esto se decide en Bruselas. ¿Saben quién ha desempeñado la cartera de agricultura desde 1959 en Europa? Los conservadores. Nunca ha habido un Comisario de agricultura progresista. El último ha sido Janusz Wojciechowski, político polaco que pertenece al partido de Libertad y Justicia, que se caracteriza por ser de ideología católica y conservadora. Y si van mirando hacia atrás, verán que en los 66 años de historia de la Comisión Europea, siempre ha habido comisionarios de agricultura de derechas. Son ellos los que han decidido y configurado la actual Política Agraria Común, la derecha.

Es por ello que es tan importante votar el 9 de junio. Pero si los conservadores ganan, no sólo muchas cosas no cambiarán, como la Política Agraria Común, sino que además es muy probable que pacten con la derecha más extrema, algo que dejaría al proyecto europeo muy herido. Europa siempre ha representado los valores humanos más avanzados que ha generado el ser humano desde la Ilustración: la libertad, la igualdad, la justicia social… Pero todo esto está siendo puesto en entredicho por partidos como VOX. Como hemos visto en España en el último año (y también vemos en Alcañiz), el Partido Popular no sólo pacta con VOX, sino que cada día está más cerca de sus postulados. La amenaza es real y no podemos permitir que dejemos de progresar como sociedad.

Ignacio Urquizu. Diputado del PSOE en las Cortes de Aragón