Durante los próximos 1, 2 y 3 de noviembre, Caspe volverá a mostrarse a todos los aragoneses con la celebración de Expo Caspe, la feria agrícola, ganadera, industrial y comercial del Bajo Aragón en su 42º edición.

Una feria que aúna tradición, cultura, innovación, gastronomía, diversión para los más pequeños e incluso un toque de terror para los que no lo son tanto.

Charlas, actividades culturales, atracciones, emprendedores locales y expositores llegados de diversos puntos de España conforman una oferta de lo más variada para el deleite de nuestros visitantes, sin olvidar a aquellos que disfrutan del buen comer y beber.

Mencionar también la afamada «Fantasmada», la cual goza de una gran reputación, incluso más allá de nuestra comarca, y que no hubiera llegado a tal repercusión sin el esfuerzo, dedicación y buen hacer de los voluntarios caspolinos que en ella participan, los cuales son los verdaderos artífices de su éxito, y a los que desde estas líneas felicito.

En definitiva, un escaparate ideal para que Caspe brille, al igual que ocurre con nuestra Semana Santa, la conmemoración del Compromiso de Caspe o nuestras Fiestas Patronales en honor a San Roque.
Una Feria consolidada, por tanto, que goza de muy buena salud y a la que auguro y deseo un gran futuro.
Quien, a mi juicio, no parece gozar de tan buena salud es precisamente Caspe.

Al cierre de empresas importantes, horas bajas de otras y bajada de persiana de comercios locales, se suma la marcha de nuestros jóvenes, algo necesario para completar sus estudios, pero preocupante si por la situación laboral y social que asola Caspe, tienen que buscar trabajo fuera de nuestra localidad, llevando con ellos a sus familias.

Caspe crece, su número de habitantes así lo corrobora. Los caspolinos se van. Entonces, ¿qué ocurre? Ocurre, que, de los 10.300 habitantes de Caspe, 2.900 provienen de la inmigración, casi el 28% de la población, prácticamente 1 de cada 3. Muchos con trabajo en época de recogida de fruta, muchos sin trabajo el resto del año.

Para nosotros no es el crecimiento deseado, ni mucho menos el más óptimo, y a mí, a mi partido, y a todos nuestros votantes, es algo que nos inquieta.
Expo Caspe brilla. Caspe…

José Luis Marín. Vox / Caspe