El pasado 19 de diciembre tuvo lugar la Asamblea para la renovación de los representantes en el Consorcio de la Agrupación nº 7 – Alcañiz, dando así por finalizado el anterior mandato en el cual hemos ostentado la presidencia de esta institución.

Al igual que en el resto de administraciones, éste ha sido un periodo de tiempo muy complicado, marcado por el estallido de la pandemia de la COVID-19 en marzo de 2020, justo cuando debían arrancar las obras de ampliación del vertedero de la Agrupación, situado junto a la N-211 entre las localidades de Caspe y Alcañiz. Así pues, desarrollar trabajos de tal complejidad a la vez que se decretaba un confinamiento casi absoluto, con gran cantidad de servicios auxiliares cerrados, no resultó nada sencillo.
Se trataba asimismo de una legislatura en la que enfrentábamos retos de envergadura, ya que la situación de partida distaba mucho de ser la ideal. En el ámbito territorial del Consorcio nº7, al igual que en la práctica totalidad de nuestra Comunidad Autónoma y en gran parte del país, los datos de reciclaje de residuos están todavía muy lejos de los objetivos marcados por la Unión Europea e incorporados a la normativa estatal a través de la nueva Ley de Residuos.

Aunque la Agrupación sólo cuenta con competencias al final del proceso, relacionadas con el tratamiento y la eliminación de los residuos, quisimos ponernos al lado de todos los entes consorciados y ayudarles en esa difícil que tenían encomendada. Por ello, se organizaron una serie de visitas a diferentes modelos de gestión en regiones vecinas, y se consiguió implicar a la DPT en la elaboración de un documento de planificación que abarcase los ámbitos territoriales de los Consorcios nº7 y nº8, el cual debiera ser la hoja de ruta con la cual se puedan concebir las posibles soluciones de una forma conjunta y de abajo a arriba, al contrario que lo que se había realizado en Zaragoza con la imposición del proyecto Ecoprovincia.

Además, gracias a la puesta en marcha de los fondos europeos, se han conseguido captar alrededor de 1,5 millones de euros en ayudas para la construcción de una planta de compostaje en las instalaciones del vertedero y para la mejora del Punto Limpio de Andorra, actuaciones que facilitarán poder aumentar de forma sustancial la tasa de reciclaje en nuestras comarcas, especialmente al permitir implantar la recogida separada de la materia orgánica, asignatura todavía pendiente en muchas localidades del Bajo Aragón histórico.

Aitor Clemente. Ganar / Aguaviva