La Gala del Deporte de Teruel que se celebra hoy en Montalbán no es solo una entrega de premios, sino que es el reconocimiento a todos y cada uno de los deportistas turolenses y a su día a día basado en el esfuerzo y la constancia.

Me gustaría destacar, por una parte, el papel de las instituciones. Su implicación resulta clave para el desarrollo del deporte, ya que no solo organizan eventos como esta gala, sino que también garantizan instalaciones, competiciones y ayudas. Gracias a este respaldo, muchos deportistas pueden continuar su trayectoria y alcanzar logros que, de otro modo, serían mucho más complicados.

Fundamental es también el papel de las familias, cuyo apoyo constante suele pasar desapercibido. Detrás de cada deportista hay sacrificios diarios: desplazamientos, tiempo, dinero y un acompañamiento emocional imprescindible. Las familias no reciben premios, pero son una pieza esencial en cada uno de los éxitos conseguidos, convirtiendo el deporte en un proyecto compartido lleno de valores.

Además, practicar deporte en una provincia como Teruel implica una dificultad añadida. La dispersión geográfica, la falta de recursos y la necesidad de realizar largos desplazamientos hacen que el camino sea más exigente que en otros lugares. Por eso, cada logro tiene aún más mérito y refleja una mayor capacidad de superación.

Pero los verdaderos protagonistas son los deportistas. Su esfuerzo diario, marcado por la disciplina, las renuncias y la constancia en el día a día, son el motor de esta gala.

En definitiva, esta gala no solo premia resultados, sino también historias de superación y trabajo conjunto.

Deseo la mejor de las suertes a todos los finalistas. Al final, el premio recaerá solo en uno de los nominados, pero el reconocimiento para todos ellos debe servir de acicate para seguir esforzándose y compitiendo.

Eduardo Orrios. PP / Alcañiz