La Comarca del Matarraña quiere expresar su más sincero agradecimiento a todas las personas que, desde el pasado domingo, han participado en las labores de extinción del incendio forestal declarado en Peñarroya de Tastavins y que, a día de hoy, está estabilizado.
Han sido días de enorme preocupación para nuestro territorio, marcados por el esfuerzo constante, la coordinación entre administraciones y la solidaridad de cientos de personas que han trabajado sin descanso para proteger nuestros pueblos, nuestro patrimonio natural y a quienes vivimos en él.
Nuestro reconocimiento se dirige, en primer lugar, a los profesionales que han intervenido directamente en la emergencia: al operativo de INFOAR del Gobierno de Aragón, con sus brigadas helitransportadas y terrestres, medios aéreos de extinción, medios aéreos de coordinación, autobombas, maquinaria pesada y personal técnico; al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, con la BRIF de Prado de los Esquiladores (Cuenca), los medios aéreos de extinción y de coordinación; a los Bomberos de la Diputación Provincial de Teruel y de la Diputación de Castellón; así como al Batallón IV de Intervención en Emergencias de la Unidad Militar de Emergencias (UME), cuya profesionalidad, entrega y coordinación han resultado fundamentales para contener el avance del fuego.
También al amplio dispositivo de la Guardia Civil (Tráfico, Seguridad Ciudadana, SEPRONA, PEGASO y ROCA), Policía Nacional y voluntarios de Protección Civil que han contribuido a la organización de todo el dispositivo, dentro de su campo de actuación.
Pero este incendio también ha demostrado la inmensa capacidad de respuesta de nuestra gente.
Queremos agradecer de manera muy especial la implicación de los vecinos y vecinas de Peñarroya de Tastavins, Fuentespalda, Monroyo y Ráfales, que desde el primer momento se pusieron a disposición de los servicios de emergencia para colaborar en todo aquello que fuera necesario.
Agricultores, ganaderos y voluntarios de otras localidades, que ofrecieron sus recursos y conocimiento del terreno; comercios y establecimientos que facilitaron alimentos, bebidas y material; voluntarios y voluntarias que organizaron tareas de apoyo logístico; y tantas personas anónimas que, con generosidad y responsabilidad, contribuyeron a que quienes combatían el incendio pudieran desarrollar su trabajo en las mejores condiciones posibles.
Nuestro agradecimiento se hace extensivo a los alcaldes, alcaldesas, concejales y representantes institucionales, cuya colaboración permanente y capacidad de coordinación han sido esenciales durante estos días.
Situaciones como esta ponen de manifiesto que, cuando un territorio se enfrenta a la adversidad, la unión y la solidaridad se convierten en su mayor fortaleza. El Matarraña ha vuelto a demostrar que sabe responder con responsabilidad, generosidad y una gran capacidad de colaboración.
Queremos trasladar también todo nuestro cariño y desear una pronta y completa recuperación a los tres bomberos que resultaron heridos durante las labores de extinción.
Aunque el incendio se encuentre estabilizado, es imprescindible mantener la máxima prudencia. Las altas temperaturas y las condiciones meteorológicas continúan suponiendo un riesgo muy elevado, por lo que hacemos un llamamiento a extremar las precauciones y a seguir en todo momento las recomendaciones de los servicios de emergencia.
Gracias, de corazón, a todas las personas que, con su trabajo, su esfuerzo y su compromiso, han protegido uno de los mayores tesoros que compartimos: nuestro territorio.
Fernando Camps. Presidente de la Comarca del Matarraña


Don Fernando:
Es de bien nacidos ser agradecidos. Estas palabras del Quijote tienen un valor eterno, y me siento orgulloso cuando las oigo en voces tan autorizadas como la suya.
Pero no dejo de hacerme preguntas. Yo viví mi primer fuego en los montes de Sarvisé a finales de los años 50. Nuestro campamento estaba en los Llanos de Planduviar a las orillas del rio Ara. Niños y jóvenes colaboramos llevando agua a los que luchaban con las llamas.
En aquellos tiempos las zonas rurales estaban muy pobladas y muy trabajadas, por lo que la lucha contra el fuego se realizaba con rapidez por los propios vecinos de los pueblos, aunque tenían pocos medios. El fuego fue sofocado cuando llegaron los militares desde Boltaña.
En 1955 se creó el primer servicio específico de lucha contra los incendios forestales, el Servicio Especial de Defensa de los Montes contra los Incendios, el cual contaba con brigadas profesionales e incluso medios aéreos. Han pasado muchos años, los medios se han multiplicado, y los incendios también. Que falla? Qué recomendaría usted?