Durante la mañana de hoy, tomará posesión en nuevo Presidente del Gobierno de Aragón, el Popular Jorge Azcón. El pasado 28 de mayo los aragoneses hablaron en las urnas y votaron que querían un cambio de gobierno en nuestra comunidad autónoma. Y es muy importante en democracia que, los representantes públicos de los diferentes partidos, entiendan los resultados de las urnas. Es decir, ese mantra que la izquierda repite cada cuatro años y que consiste en decir que, cuando la gana la izquierda los aragoneses han hecho lo correcto y que cuando gana el centro derecha los aragoneses se han equivocado a la hora de votar, deja muy mal lugar a la izquierda aragonesa.

Porque los aragoneses siempre que tienen la oportunidad de votar aciertan, gane quien gane, porque a día de hoy tienen la información y el criterio suficiente para decidir lo que quieren y no quieren para su comunidad autónoma.

Por todo ello, el pasado 28 de mayo los aragoneses decidieron con sus votos que no querían seguir gobernados por la izquierda. Decidieron con su legítimo voto, que querían un cambio, que no querían ser los que más impuestos pagan para tener peores servicios públicos, que no querían perder el trasporte sanitario urgente, ni ser los que más días tienen que esperar de toda España para poder operarse. El pasado 28 de mayo votaron que no querían perder más de 100 paradas de autobús en sus pueblos, que no querían seguir teniendo las peores carreteras de España tal y como remarca el informe de la Asociación Española de la Carretera.

Los aragoneses votaron que no querían seguir enfrentándose a más frustraciones bajo las falsas promesas sobre la construcción de viviendas sociales, sobre la llegada de una fábrica de baterías o de varias empresas a las cuencas mineras. Los aragoneses, igualmente votaron, que no querían más anuncios vacíos, como la creación de un modelo energético propio que, según el gobierno, abarataría la energía a todos los hogares y empresas de Aragón.

A partir de hoy, desaparece la política del anuncio y de las falsas promesas, políticas que no han hecho más que generar frustración en la sociedad aragonesa, una frustración originada por tantas promesas incumplidas de un cuatripartito que ha estado más pendiente de mantener sus sillones, que de dar solución a los problemas de los aragoneses. A partir de hoy y durante los próximos 4 años, vamos a transformar la política de los anuncios y de las frustraciones en la política de los hechos, de la esperanza y la ilusión para todos los aragoneses. Ha llegado el momento de transformar Aragón, de cumplir las expectativas a las que aspira nuestra comunidad autónoma, de recuperar la confianza en nuestros servicios públicos priorizando una sanidad pública de calidad, que cumpla con las expectativas de la sociedad aragonesa, de mejorar nuestras carreteras, de aplicar una política de vivienda que nos permita aumentar el parque de vivienda social.

Ha llegado el momento de que Aragón vuelva a aspirar a grandes proyectos empresariales que sirvan como proyectos tractores para generar empleo y riqueza en el territorio.

Es la hora de reactivar proyectos estratégicos para nuestro territorio como Motorland Aragón, de generar empleo y riqueza en las cuencas mineras y ha llegado el momento de impulsar el autoconsumo y las comunidades energéticas para que los hogares y las empresas aragonesas puedan acceder a una energía más barata. Hoy llega el cambio a Aragón, llega sin sectarismo, con dialogo, llega la política de los hechos y dentro de cuatro años los aragoneses volverán a acertar a con su voto gobierne quien gobierne.

Juan Carlos Gracia - Diputado en las Cortes de Aragón por el PP