El papel de la juventud en la revitalización del asentamiento de población en zonas rurales es crucial y multifacético. Las zonas rurales nos enfrentamos a desafíos como la despoblación, el envejecimiento demográfico y la falta de servicios, lo que genera una sensación de abandono. La juventud puede ser un motor clave para combatir esta tendencia.
La juventud representa un capital humano esencial para repoblar las zonas rurales y su asentamiento contribuye a equilibrar la pirámide poblacional. Las parejas jóvenes tienen potencial de formar familias, lo que implica nuevos nacimientos y crecimiento demográfico sostenible.
Los jóvenes suelen tener una mentalidad más abierta al cambio, con conocimientos de nuevas tecnologías y aplicaciones que pueden ayudar a desarrollar nuevas ideas de negocio para desarrollar el emprendimiento en actividades agrícolas y ganaderas, turismo rural, comercio electrónico de productos locales, economía circular, etc. La digitalización en los procesos productivos mejora la competitividad y hace más atractiva la vida en los núcleos rurales para las nuevas generaciones.
Los que participamos de alguna manera en la vida política tenemos el deber imprescindible de defender y exigir políticas públicas que mejoren la calidad de vida rural; transporte, salud, educación, conectividad, infraestructuras, vivienda, etc y el compromiso de aportar partidas presupuestarias plurianuales comprometidas al desarrollo de las mismas.
Para que la juventud pueda realmente revitalizar las zonas rurales es necesario una serie de acciones y todo el apoyo desde las instituciones si se tiene la voluntad de descentralizar con el consiguiente apoyo económico y financiero; (créditos, becas, formación, incentivos a emprendedores), acceso a tierra y vivienda asequible, servicios básicos garantizados (educación, transporte, salud, internet), redes de apoyo que fomenten la colaboración y el desarrollo de las diferentes asociaciones o colectivos de jóvenes rurales.
Tenemos la experiencia en gestión de fondos Leader a través de los grupos de desarrollo local dotados de un equipo técnico y estructura estable con garantías de gestión en la tramitación de ayudas a emprendedores, Ofycumi en la comarca de Cuencas Mineras, en la provincia de Teruel y Aragón en general coordinados a través de la red aragonesa de desarrollo rural (RADR), que es de las pocas vías de financiación a la que pueden acceder nuestros jóvenes para invertir en un proyecto de vida en las zonas rurales con la puesta en marcha de acciones que dinamizan el territorio. A estos grupos son a los que hay que nutrir de nuevos fondos para el desarrollo de nuevos proyectos de emprendedores ya que su experiencia de gestión los avala.
Javier Larraz. Teruel Existe / Utrillas


Don Javier:
Creo que habría que considerar un enfoque completamente distinto para afrontar el «problema» del abandono de los pueblos pequeños. Hay que proponer soluciones que lleven dinero a los pueblos y eliminen gastos. Piense por un segundo que los 3.200 habitantes de Utrillas fueran jubilados. Un flujo constante de dinero llegaría puntualmente al pueblo cada mes. Y como los jubilados no suelen tener a su cargo hijos y nietos, los problemas de conciliación que tienen las familias con hijos, prácticamente desaparecerían, y también sus costes. Jubilados y personas mayores cada vez habrá más, mientras que nuevos niños y jóvenes cada día habrá menos. Y se me antoja que un ayuntamiento de mayores, con experiencias muy diversas, sabría aportar más soluciones y menos llantos y súplicas pidiendo a otros que les resuelvan los problemas. Los mayores hace tiempo que sabemos que lo que no arreglamos nosotros no nos lo arreglará nadie. Disculpe mi atrevimiento.
Un cordial saludo
En los pueblos, actualmente, casi pueden hacer mas por el día a día los viejos que los jóvenes, pero cuando te pones a hacer, que digo hacer, solamente con proponer, ya se desatan todas las iras y eso que tanto daño hace a los pueblos y a la sociedad en general, «se ha creído este que va a arreglar el mundo».
Los domingueros tres cuartos de lo mismo, en cuanto dicen que algo no esta bien en el pueblo o que se podría mejorar, ya están los cenizos criticando y mal metiendo. Cuando los cenizos si lo analizas, hacen poco tirando a nada, pero, son los putos amos y los reyes del mambo y a ellos les van a decir como ha de funcionar el pueblo, cuando la realidad es que lo tienen lleno de goteras.
Los pueblos son, como se dice ahora, un espacio frágil que hay que cuidar y para eso somos necesarios todos, lo demás, palabrería, burocracia y tozudez. Se puede hacer mucho con poco, pero… si dejan ustedes, los políticos, por los que en estos momentos pasa todo lo publico y sus decisiones, y los cenizos, que no hacen nada, pero lo joden todo. Tanto monta monta tanto.