Llevo más de veinte años dedicándome a la formación y acompañamiento de jóvenes, en los últimos tres años en la comarca del Bajo Martín y Alcañiz, y el diagnóstico es preocupante.
El entorno es limitado y hay algo muy importante que nos cuesta entender, la sociedad y con lo consecuente, sus valores, han cambiado.
Nuestro discurso y nuestra mirada hacia ellos suele ser despectiva y agresiva, así como nuestras reflexiones o nuestro discurso, sabemos de qué hablamos…
Es difícil hacerles entender el mundo desde nuestra lógica de gente que hemos vivido otras etapas sociológicas, como ir a trabajar gratis de aprendiz o lo que llamamos la cultura del esfuerzo. Nuestro discurso siempre va impregnado de eso y ellos no entienden absolutamente nada de lo que les estamos hablando. Ellos se mueven por unas redes sociales, como muchos de sus padres y madres y el mundo actual es completamente diferente.
En este, nuestro mundo actual, donde criticamos a los jóvenes que se drogan, pero el propio sistema receta medicación (drogas) a aquellos adolescentes a los que se les diagnostica trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), ya que el propio sistema no puede atenderlos o sostenerlos en las escuelas, y cada día son más. Eso, tampoco existía en nuestros tiempos…
Hemos de hacer un esfuerzo grande, y sé que cuesta mucho, para entender que a veces les pedimos cosas que no conocen. Si no, quien fracasa en ese discurso, somos nosotros que estamos caducados.
Otro factor importante de la zona, es la causalidad, en qué casa han nacido y con qué recursos cuentan. He conocido algunos de estos jóvenes que estarían dispuestos a seguir su formación en ciudades donde se imparten, como Zaragoza, pero no tienen recursos ni herramientas para gestionar esa situación. Afortunados son aquellos, (y no quiero quitarles el mérito de lo que consiguen), que cayeron en casa de bien o que sus padres se lo curraron muchísimo para tener un piso propio en Zaragoza, y poder ofrecer a sus hijos/as un alojamiento para formarse.
He de compartir, por experiencia, que ofrecer oportunidades a los jóvenes y mirarlos sin juzgarlos, en muchas ocasiones, hacen posible el milagro.
David Valero. Ganar / Castelnou


Como hacen los jóvenes en las redes, te doy un ME GUSTA.
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