La iniciativa Apadrinaunolivo.org ha sido una luz de esperanza para un pueblo que se niega a desaparecer, en concreto en la población turolense de Oliete. Este año han lanzado una Campaña de Navidad que ha puesto el foco en tres retos prioritarios: despoblación rural y cierre de escuelas, falta de relevo generacional en el campo y crisis de acceso a la vivienda. A través de tres historias entrelazadas –que tienen como protagonistas a un niño, a un mayor y a una joven– presentan sus sueños. El niño quiere que haya suficientes niños para formar un equipo de fútbol, el Deportivo Oliete. El anciano quiere que nuevos pobladores den vida al municipio. La joven aspira a una vivienda.

Apadrinaunolivo.org, un proyecto que ha cumplido 11 años, surgió de la mano de un grupo de emprendedores, a los que se fueron sumando gente entusiasta que quería impulsar la recuperación del mundo rural. El instrumento fue una comunidad de madrinas y padrinos que apoya la vuelta al cultivo de olivos abandonados. Superan ya los 10.000 apadrinamientos.

El propósito de este proyecto fue devolver a la producción los olivos abandonados en unos pueblos que habían girado en torno a la economía del aceite y hacerlo a través del apoyo social y comunitario de gentes que se quieren implicar en la revitalización del mundo rural. Quieren recuperar 100.000 olivos. Desde 2014 hasta hoy han conseguido devolver a la producción 28.000 olivos. En esta tarea han reunido a 9.000 personas de 26 países, comunidad que incluye a los que ceden los olivos, a más de 43 personas de la plantilla laboral y a todos los que apadrinan esta tarea de recuperación.

Apadrinaunolivo.org ha sido distinguido como el mejor Proyecto Social de Aragón, por su pasión por el mundo rural. Han creado puestos de trabajo: 43 personas en plantilla con un 50% de empleo femenino. Ha crecido la población de Oliete y se ha asegurado el futuro de la escuela, al contar con 27 niños y niñas. La producción de aceite es destacable. En tres ocasiones su almazara ha conseguido ser el mejor aceite en la Denominación de Origen del Bajo Aragón, de la que forma parte. Además, han creado la Conservera de Alacón, con la que se recupera la tradición de la huerta local.

Carlos Sauras. Sobre el papel