Era algo necesario, no podíamos seguir a la deriva con un gobierno socialista que asfixiaba a impuestos a los aragoneses mientras aumentaban las listas de espera en sanidad, se paralizaban inversiones en educación y se retrasaban los pagos de los servicios sociales a las personas que más lo necesitaban, pero hasta que los ciudadanos se pronuncian en las urnas, no se puede afirmar con rotundidad que el cambio va a llegar. Siempre puede haber una mayoría de perdedores que, aprovechando un sistema electoral que permite esta conjunción de perdedores para deshacer la voluntad popular. Quizá no se contempló en el sistema electoral una segunda vuelta entre los dos partidos más votados, porque quizá nadie pensaba en ese momento que España podía enfrentarse a un autócrata capaz de llegar a presidir el Gobierno de España con todos los partidos políticos que están en contra de la nación española. Pero por fortuna, en este estado de las autonomías, la mayoría de las comunidades autónomas están gobernadas por el partido popular.

En cambio, solo están gobernadas por otros partidos las comunidades autónomas con fuerzas políticas independentistas, nacionalistas, afines a grupos terroristas o las que a pesar de tener lideres socialistas, estos se han pronunciado radicalmente en contra de Pedro Sánchez. En Aragón, los ciudadanos han votado un cambio, no ha habido opción para el PSOE de formar un gobierno de perdedores, los aragoneses, el pasado mes de mayo votaron que no querían seguir sufriendo las mentiras del partido socialista, ni de Pedro Sánchez ni de Javier Lamban, que no querían ser los que más impuestos pagan para tener peores servicios públicos, que no querían seguir perdiendo proyectos estratégicos para nuestra comunidad autónoma y que creen que Aragón tiene el potencial necesario para ser una de las mejores comunidades de España en creación de empleo y riqueza, así como en la calidad de los servicios públicos que se ofrecen a los ciudadanos.

El nuevo Gobierno de Aragón liderado por el Partido Popular, no es el gobierno de los recortes, ni es un gobierno para los ricos tal y como marcan los caducos relatos del socialismo. Es un gobierno fresco, renovado, honesto, competente, imaginativo y capacitado para cumplir con las expectativas de los aragoneses y posicionar a Aragón como una comunidad autónoma de referencia.

Es un gobierno que ya ha recuperado los servicios sanitarios que dinamito el Partido Socialista, como el transporte sanitario urgente 24 h en el medio rural, es un gobierno que, como se va a ver en el nuevo presupuesto, va a bajar impuestos, pero no a las clases ricas, sino a las medias, a las que ganan menos de 50.000 € al año, va a haber reducciones en el impuesto de donaciones, en el de sucesiones y en el de patrimonio o bonificación de hasta el 25% de los gastos derivados las actividades extraescolares y que seguirá bajando impuestos a lo largo de los próximos años. Un nuevo presupuesto para el año 2024 que va a ser el más social de la historia, con aumentos significativos en sanidad, educación y servicios sociales.

Porque se pueden bajar impuestos y aumentar el gasto en sanidad, en educación o en servicios sociales para tener unos mejores servicios públicos. Pero sobre todo y en lo que se refiere a nuestra provincia de Teruel es un presupuesto comprometido con las zonas despobladas elaborado por un Gobierno que por primera vez en la historia de la comunidad autónoma va a tener una consejería con una dirección general de despoblación que velara por una vertebración real de todo el territorio aragonés.

Un Gobierno de Aragón comprometido con la finalización de los hospitales de Teruel y Alcañiz a pesar las paralizaciones cometidas por gobierno socialista bajo la farsa de la privatización, con un presupuesto para este año que contempla la finalización de las obras del hospital de Alcañiz y una partida de 14 millones de euros para empezar el equipamiento, a pesar de las continuas mentiras del partido socialista sobre la falta de presupuesto para equipamiento. Un presupuesto con el que se continuaran las obras del aulario del instituto de Alcañiz y con el que vamos a impulsar grandes proyectos en todo el territorio de nuestra comunidad autónoma. Un gobierno del cambio que quiere que el dinero esté en manos de los ciudadanos, que cree que los aragoneses merecen unos servicios públicos de calidad vivan donde vivan y que poco a poco ira transformando Aragón bajo la atenta mirada de una sociedad madura y que nos ha dado la confianza para dirigir el rumbo de nuestra comunidad autónoma a lo largo de los próximos 4 años.

Juan Carlos Gracia. Diputado por el PP en las Cortes de Aragón