El 27 de octubre del 2025 podría convertirse en un día importante para la provincia de Teruel. Ese día se entregaron los premios CIT de Teruel a la Innovación Rural 2025 en un lugar emblemático de la comarca del Matarranya, concretamente en el Santuari Marededeu de la Font de Pena-roja de Tastavíns. El Centro de Innovación Territorial de la provincia de Teruel (CIT) nace de un convenio firmado por el MITECO y la Diputación de Teruel en el año 2022, gracias al impulso que se quiere dar a las zonas despobladas tras la aparición de Teruel Existe en el Congreso de los Diputados y los acuerdos con el Gobierno. Actualmente se gestiona a través de una asociación de entidades turolenses, en colaboración con la Diputación.

Creo que merece una reflexión la cantidad de proyectos que se presentaron en pocos días. Si entramos en la página del CIT Teruel (citdeteruel.org) seguramente encontraremos algunas de las claves que han hecho posible este evento que ha unido innovación, talento, cultura, bienestar, juventud, emprendimiento, orgullo, sostenibilidad, arraigo... y, sobre todo, colaboración.

Los proyectos presentados demuestran que tenemos una provincia con personas activas, con ganas de seguir viviendo en sus municipios y progresar aquí, generando sus propias iniciativas empresariales, desarrollando proyectos, colaborando entre ellos y formando parte del camino quienes estamos convencidos de que es posible la reversión del problema de la despoblación.

Todos estos proyectos no sólo se han desarrollado en el territorio sino que, lo que es igualmente importante, no se deslocalizan. Están arraigados en cada uno de los municipios y comarcas donde han nacido y, además, tienen vocación de poderse replicar.

La realidad es que en esta provincia los grandes olvidados siempre son los mismos y por eso aprovecho estas líneas, al igual que trasladé en el acto, para exigir un cambio, en nombre de todos esos proyectos y otros que están y no se han podido presentar, para que se abra una línea de subvenciones de los fondos FITE y que puedan optar a la misma todas esas asociaciones, cooperativas, entidades y empresarios que generan empleo rural y que tan poca empatía han recibido de nuestras instituciones. Porque apoyar una empresa con un par de empleos en un pueblo de 150 habitantes es tan vital o más que apoyar una gran empresa en una gran población. Para que nuestros pueblos retengan el talento que se demuestra que existe, hay que reivindicar que se consideren este tipo de iniciativas como proyectos estratégicos locales y sean tenidos en cuenta por el FONDO DE INVERSIONES DE TERUEL (FITE).

Javier Ciprés. Teruel Existe / Ráfales