Es la hora de cenar y coges el mando de la tele dispuesto a hacer zapping y, sin muchas expectativas, quieres dejarte sorprender por lo que aparezca en un canal u otro. Pero, esta vez, hay algo que despierta tu curiosidad: has leído que hay una batalla que se libra entre un programa consolidado y otro que lleva casi un mes en emisión, y quieres ver de qué se trata. Sí, me refiero al fenómeno que está suponiendo la lucha de audiencias entre ‘El Hormiguero’ y ‘La Revuelta’, dos formatos que, en cuestión de semanas, han logrado algo que ya parecía imposible: traer de vuelta a un público que parecía haber migrado definitivamente a las plataformas de streaming.
En un lado del ring se encuentra ‘El Hormiguero’, presentado por Pablo Motos y emitido en un canal privado, con más de una década de éxito en antena y en el que cada noche de lunes a jueves desfilan diferentes personajes de la esfera pública promocionando (en su gran mayoría) sus últimos proyectos.
En el otro lado, ‘La Revuelta’, el nuevo (aunque renovado) programa de David Broncano y que ha irrumpido con fuerza, donde los invitados son cada noche una sorpresa y en el que en poco menos de un mes desde su estreno en la televisión pública hemos encontrado historias de personas menos conocidas, pero que han aprovechado el espacio para hacer reivindicaciones sociales sobre temas que nos afectan a todos.
Tras casi un mes desde que comenzó esta batalla mediática, los titulares en diversos medios de comunicación se repiten a diario: hoy los datos de audiencia dan como claro vencedor a uno, y al día siguiente recupera terreno el otro. Más de dos millones de personas ven cada programa a diario, y la diferencia porcentual entre ambos está muy igualada. Y aunque es fácil quedar atrapado en esta lucha de cifras, creo que el verdadero éxito de ambos programas no está únicamente en esos números, sino en su capacidad para conectar con su público y ofrecerles algo de valor.
Ambos representan dos maneras de hacer televisión que han logrado devolver el protagonismo a este medio. Al final, yo creo que lo más importante es que ambos han contribuido a enriquecer el panorama audiovisual, ofreciéndonos una diversidad de perspectivas que, quizás, es lo que verdaderamente necesitábamos.
Laura Alejos. Y de postre…
Lucha de audiencias
Es la hora de cenar y coges el mando de la tele dispuesto a hacer zapping y, sin muchas expectativas, quieres dejarte sorprender por lo que aparezca en un canal u otro

