En la comarca del Bajo Martín han nacido personajes de gran relevancia. Uno de ellos es el hijarano Florencio Jardiel Dobato, que estuvo al frente de la mayoría de las actuaciones sociales, económicas y culturales que se desarrollaron en el primer tercio del siglo XX en Aragón y Zaragoza, como ejemplos, entre otros muchos, la Exposición Hispano-Francesa de 1908 o la apertura del Canfranc. Otro ha sido el urreano Pedro Laín Entralgo, médico, catedrático, escritor y probablemente uno de los intelectuales más importantes de la cultura española del siglo XX. Otro más es Matías Pastor Sancho, otro urreano. Sobre este personaje desconocido hasta ahora en cuanto a su origen va a tratar el siguiente artículo.
Que Matías Pastor Sancho fue uno de los fundadores de las agrupaciones socialistas zaragozanas, tanto del Partido Socialista Obrero Español como del sindicato de la UGT, en los finales del siglo XIX es conocido por todos aquellos que se dedican a la historia del movimiento obrero. Lo que ya no era conocido es que nació en la provincia de Teruel, en el pueblo de Urrea de Gaén, el 24 de febrero de 1866. Hasta hace unos días, se pensaba que era de Santander, y que luego pasó al País Vasco, y de allí llegaría a Zaragoza en 1889. El importante dato, extraído del Padrón Municipal de Zaragoza de fecha 31 de diciembre de 1914, que da origen a esta breve reseña, ha sido posible gracias a la labor encomiable e incansable de investigación, realizada por el jubilado ugetista y miembro de la Fundación Bernardo Aladrén, José Butera. Gracias por tu trabajo, que es todo un ejemplo de cómo se puede llenar el tiempo tras abandonar la actividad laboral.
Él, a partir de ahora, destacado personaje urreano, es todo un referente del socialismo histórico aragonés. Antes ya Matías Pastor en Bilbao había tenido un importante protagonismo en el movimiento socialista. Según señala en un artículo su amigo Isidoro Achón: «La vida de Matías Pastor, como la de todo luchador de aquella época, está llena de vicisitudes y heroísmos. ¡Quién ignora el poder del amo en aquellos tiempos! No se le podía perdonar que allí donde estuviera organizase la Sociedad de resistencia de su oficio y ayudase a organizar las de los otros trabajadores.[…] Luego continúa… […] La juventud de Pastor coincidió con el periodo heroico y fue compañero de luchas y fatigas de los dos líderes que honraron al Socialismo español con la espiritualidad de su gran talento y la fortaleza de su acción. Pablo Iglesias y García Quejido eran íntimos amigos de Pastor, a quienes ayudó cuando pudo en aquella primera, difícil y dura actuación. El nombre de Pastor era conocido en toda España, y como todo luchador sufrió también persecuciones por la justicia […] Y efectivamente, el 2 de abril de 1888 fue elegido secretario 1º del Comité de la Agrupación Socialista bilbaína. Por ello, se encargó de la correspondencia con El Socialista, donde aparecieron algunas cartas con su firma. Pocos días después, el 22 de abril fue detenido en Sestao con Manuel Sánchez, miembro también del Comité bilbaíno, cuando fijaba carteles y repartía convocatorias para un mitin socialista en dicho pueblo. Tuvo también una importante participación en la huelga que más de 200 canteros mantuvieron en la capital vizcaína en julio de 1888».
A primeros de 1889 llegó a Zaragoza, donde se casó con Carmen Gascón Salvador, cuatro años más joven que él; tuvieron cuatro hijos; el primero de ellos una niña, de nombre Carmen, nacida en 1896, que llegó a ser maestra en Torrijo del Campo y que fue depurada y represaliada por el franquismo; después llegaron tres hijos varones nacidos en 1900, 1903 y 1905. Nada más llegar se convirtió durante bastantes años en el hombre clave del socialismo aragonés. Desde enero de este año se hizo cargo de la correspondencia administrativa de El Socialista. Su llegada supuso una reactivación del movimiento socialista zaragozano. El 15 de marzo de 1890 se fundó la Sociedad de Obreros Canteros de Zaragoza, en la que tuvo un papel destacado, ya que fue su primer secretario. Su influencia se plasmó en la orientación de la sociedad, ya que se vinculó a la opción socialista. Luego se adhirieron a la manifestación del 1º de mayo y, dos meses después, entraron en la UGT.
El 17 de febrero de 1891, algunos obreros de diversos oficios, en su mayoría tipógrafos, se reunieron para constituir la Agrupación Socialista de Zaragoza. Presidió Matías, y también fue nombrado Presidente del Comité interino. El 18 de marzo los socialistas conmemoraron el aniversario de la Comuna. Dos días después, constituyeron la agrupación definitiva, donde fue ratificado como Presidente. En 1894 asistió en Madrid a los congresos IV de la U.G.T. y P.S.O.E., respectivamente, en representación de las sociedades ugetistas y agrupación socialista de Zaragoza. En 1900 se constituyó la Federación Local de Sociedades Obreras de Zaragoza, al frente de la cual Pastor se opondría acérrimamente a la huelga general revolucionaria, táctica defendida con firmeza por los anarquistas, siendo partidario, en cambio, de un evolucionismo revolucionario acomodado a la situación de infradesarrollo socioeconómico y cultural del país. En octubre de 1905 abandonó definitivamente la presidencia de la Federación Local y toda labor directiva a nivel sindical y político, dando paso a gente más joven, sin que ello supusiera desvinculación del sindicato y partido, para dedicarse de pleno a trabajar en otras instituciones de fuerte compromiso social, entre las que cabe destacar a la Junta Local de Reformas Sociales, en cuyo seno desarrolló una brillante actividad en favor de la clase obrera. Además de otras. En la esquela de su muerte acaecida en Zaragoza el 12 de diciembre de 1921, cuando tenía 55 años, se muestran los cargos que entonces estaba desempeñando en la capital del Ebro: Presidente de la Junta Municipal del Censo Electoral, Secretario y Vocal de las Juntas Provincial y Local de Reformas Sociales, Secretario del Patronato de Colonias Escolares, Vocal de la Junta de Protección de la Infancia y Represión de la Mendicidad, y Vocal de la Caja Nacional de Previsión.
En la reseña necrológica, aparecida el 13 de diciembre de 1921 en El Heraldo de Aragón, se indica: Cuando los organismos a los que perteneció se encontraban con dudas y dificultades de interpretación, la clara inteligencia de M.P. resolvía de plano el obstáculo y su afinado dictamen era el que prevalecía…
Era el alma de las colonias escolares, cuyas expediciones preparaba con el cariño de un padre, y completaba luego, acompañando a los niños hasta dejarlos instalados en la costa o en la montaña, para recogerlos después y reintegrarlos a sus familias con la legítima satisfacción de quien algo positivo ha hecho por la salud infantil… Era un hombre sencillo y llano, que siempre se mostró con la misma modestia y humildad, que cuando se dedicaba a sus trabajos de obrero –cantero– y a su misión de propaganda del movimiento socialista.
Por todo lo expuesto, queda claro que nos encontramos ante un personaje de una talla humana extraordinaria, así como que también podríamos calificarlo como el Pablo Iglesias aragonés. Por ende, su provincia, comarca y pueblo natal deben sentirse plenamente satisfechos. Como también que debería hacérsele un reconocimiento como realmente merece. En Zaragoza ya se le ha hecho dedicándole una calle en el Actur. Su tierra natal no debería ser menos.
Cándido Marquesán.


No sé si calificar sus palabras como etnocentrismo, patriotismo de campanario u otras expresiones similares. Lo destacable de una persona no es su lugar de nacimiento sino sus actos, sus principios. Lo que importa no es dónde has nacido sino lo que has hecho.
Oye me he limitado que nació en Urrea de Gaen. Siempre se pensaba que era de Cantabria. Pero un amigo , José Butera, me dio el dato del padrón municipal de Zaragoza, que había nacido en Urrea. Creo que es de interés. Nada más, no sé a qué viene eso de campanario ni etnocentrismo.
Para empezar, se nos anuncia como una novedad que «hasta hace unos días» se pensaba que Pastor era de Santander y que ahora se ha descubierto que nació en Urrea de Gaén. El pequeño problema es que ese supuesto descubrimiento lleva años publicado. La Fundación Pablo Iglesias ya recogía en 2012 que nació en Urrea de Gaén y citaba como fuente precisamente la investigación de José Butera Aured. Es decir, hace catorce años que el dato estaba publicado.
Que Cándido se haya enterado hace unos días no convierte en novedoso un dato que lleva catorce años publicado. Una cosa es descubrir algo y otra muy distinta descubrirlo uno mismo. Confundir ambas cosas dice bastante más de la fecha en que uno se informa que de la fecha en que se produjo el descubrimiento.
Y lo peor es que el artículo se presenta precisamente como una aportación de investigación histórica. Antes de anunciar un descubrimiento habría sido conveniente comprobar si alguien ya lo había descubierto antes.
He dicho en el artículo: «El descubrimiento de que era urreano lo realizó el jubilado ugetista y miembro de la Fundación Bernardo Aladrén, José Butera, por cierto un buen amigo y ya fallecido. Y para algún mal pensado, no recuerdo el año en la Hemeroteca Municipal de Zaragoza, me llamó muy contento y me mostró el padrón municipal de Zaragoza, en el que aparecía su pueblo natal, de Urrea. Estaba eufórico. En mi artículo digo: «Gracias por tu trabajo, que es todo un ejemplo de cómo se puede llenar el tiempo tras abandonar la actividad laboral. Lo repito. El descubrimiento de que era urreano lo realizó el jubilado ugetista y miembro de la Fundación Bernardo Aladrén, José Butera. Gracias por tu trabajo, que es todo un ejemplo de cómo se puede llenar el tiempo tras abandonar la actividad laboral. ¿Está claro? O lo repito. Lo puedo repetir otra vez. Algunos parecen que no saben leer. Yo escribí un artículo sobre Matías ya 16/12/2016, publicado en Andalan. Se puede consultar. Obviamente, he querido que se conociera ahora también en la Comarca del Bajo Martín, su comarca natal. Y quien lo supiera pues mucho mejor. Claro, cuando conocimos el dato, ya pudimos decir que era de Urrea. Algo que no podíamos hacer antes. es probable que algún espabilado ya lo supiera antes. Yo no quiero atribuirme ningún descubrimiento, lo que si pretendo es divulgarlo, para quien no lo conozca. Mira que simple, pero en mentes abstrusas, esto les cuesta entender.
D. Cándido, hagamos una cuenta muy sencilla, ya que parece que el problema no es saber quién hizo el descubrimiento, sino cuándo dejó de serlo.
La Fundación Pablo Iglesias ya publicaba en **2012** que Matías Pastor Sancho había nacido en Urrea de Gaén. Usted mismo reconoce ahora que escribió sobre ello en **2016**.
Y en 2026 escribe
«Hasa hace unos días, se pensaba que era de Santander».
Vamos a ver. Entre 2012 y 2026 hay **14 años**.
Entonces, ¿qué significa exactamente para usted «hasta hace unos días»?
Catorce años no son «unos días», Cándido. Ni siquiera para una mente abstrusa.
Aunque, pensándolo bien, quizá lo que usted quería decir era esto, como en el artículo original:
«Todo eso se construyó para dominar desde lo alto una ciudad que trabajen más».
Mira que bien. Con tus investigaciones hasta en la Fundación Pablo Iglesias, ¿te habrás enterado quién era Matías Pastor Sancho? Cuando te metiste en la Fundación Pablo Iglesias, no te saldría algún sarpullido en la piel, y no se te nublaría tu mente tan perspicaz. Por cierto, ¿esto que escribes tiene algo que ver con la concertada o no? Ya me lo aclararás, siendo una monja de la concertada sabrás mucho. Te voy hacer una pregunta sobre la concertada, ¿sabes qué es la cuota convenida? Y otra esta es para nota, ¿Cómo los colegios concertados tienen porcentualmente tan pocos ACNES, inmigrantes, y de etnia gitana, siendo que tiene un ideario cristiano? Pues no dice el evangelio que hay atender a los más desfavorecidos? Vaya hipocresía. Te das una vuelta por el colegio La Enseñanza , Maristas Paseo la Mina, y luego por los centros públicos, Padre Manjón, José María Mir, López Recarte o el IES «Corona de Aragón, y observarás qué colegios escolarizan a los más desfavorecidos.
Te voy a ar más datos. Merece la pena destacar la tarea del Collectiu d’Escoles contra la Segregació promovido per les AMPA de les escoles Les Deveses (Salt), Gabriel Castellà (Igualada), Gegant del Rec (Salt), Germanes Bartomeu (Mataró), Mossèn Cinto Verdaguer (Barcelona), Pompeu Fabra (Reus), Ponent (Granollers), i Torre Llauder (Mataró), i els instituts Salvador Sunyer (Salt) i Salvat Papasseit (Barcelona). Está pujante asociación está formada por padres y madres, mayoritariamente de clase media , que han matriculado a sus hijos en alguno de los 240 escuelas denominadas de “alta o máxima complejidad”, un concepto administrativo que se calcula por los estudios, las rentas y el origen de las familias. En general, este tipo de centros concentran entre el 70% y el 80% de alumnado extranjero. Desde la asociación luchan contra la invisibilidad de esta situación. Aquí hablamos de segregación escolar.
Voy a exponer algunas actuaciones de estos padres y madres del Collectiu d’Escoles contra la Segregació, repito el nombre a conciencia, extraídas de un reportaje de La Vanguardia de título muy explícito ¿Por qué mi hijo no iba a estudiar con niños inmigrantes? Actuaciones que a mí, como docente, me han servido de motivo para una profunda reflexión. Espero que algunos padres o madres reflexionen igualmente.
Pedro de Cos, Gestor cultural, padre de Cecilia. Escola Mossèn Jacint Verdaguer de Barcelona. “Descartamos las concertadas y religiosas por mi mala experiencia como alumno y, entre las públicas, los profesores de este centro me gustaron mucho”, explica. En el antiguo y bello edificio Mossèn Jacint Verdaguer, ocho de cada diez niños tiene origen extranjero lo que casi triplica el porcentaje de inmigración en la población del barrio. “Para mí la riqueza cultural es una gran ventaja para mi hija porque el mundo el día de mañana será así”. Lamenta que haya escuelas, financiadas con dinero público, que no tengan ni el 10% de inmigración. Un día, Cecilia llegó a casa con una camiseta nueva. Se la había regalado una compañera de curso porque ahora, después de que su familia se mudara a otro piso por la presión del alquiler, sólo le tocaba una parte de armario y la ropa ya no le cabía. Por eso la repartía. “Cosas así son la pobreza”, indica Cos. “
Bernat Ferrer, periodista, padre de Lluc Genís y Ermengol. Escola Gabriel Castellà, Igualada. La Escola Gabriel Castellà, situada en el barrio de Montserrat, es el único centro de máxima complejidad de Igualada, una ciudad con cinco escuelas públicas y diez concertadas. Los hijos Ferrer se convirtieron en alumnos por el convencimiento de los padres en el proyecto educativo y la confianza en el equipo docente. Sus hijos tienen 9,7 y 5 años. “Hay gente en Igualada que cree que no hay pobreza energética, desahucios… y creen que no existe porque no se mezclan con la población que la padece. No me extraña, están todos en este pequeño centro escolar, concentrados.
María José Morillas, Subinspectora de Salud, madre de Enric y Elia. Escola Ponent, Granollers. Al lado del río Congost se encuentra la Escola Ponent, situada en el barrio obrero de Ponent de Granollers. Es una de las 21 escuelas de la ciudad, entre las 10 escuelas públicas de primaria, y entre las 3 de alta complejidad. “Escogimos el centro por cercanía de la casa de los abuelos y de mi trabajo. Y yo me había escolarizado allí”, explica Morillas. “Mi experiencia fue buena. Si no conoces la población más vulnerable no conoces experiencias que te enriquecen. Y yo quiero que mi hijos sean ciudadanos activos y corresponsables.
Una decena de AMPAs de centros públicos calificados “de máxima complejidad” han levantado su voz para reclamar que el debate sobre la segregación entre en la agenda política, tanto a nivel de Cataluña como en el resto del Estado. Se expresan con una claridad meridiana: Conocedores de la realidad diaria de las familias en estos centros estigmatizados, vemos con exasperación como los años van pasando, los niños van creciendo en espacios situados al margen de la sociedad y el conjunto del país parece ignorarlo. Quizá es que, de hecho, la situación actual va muy bien a mucha gente en este país, evitando así que los propios hijos tengan que mezclar con el «otro» (el pobre, el inmigrante, el gitano …) Como si la diversidad fuera un mal a evitar y no una fuente de riqueza. Cada familia, buscando su propia comodidad y eligiendo su propia escuela «de iguales», puede no estar contribuyendo al bienestar común de las generaciones futuras. Y todo ello, financiado con dinero público. Es tarea del conjunto de la sociedad ser conscientes y, si se llega a la conclusión de que este modelo conlleva demasiados riesgos, poner remedio a través de las instituciones. El modelo actual aplicado en el entorno comunitario, que prácticamente reserva unas determinadas escuelas a determinados colectivos, vemos que está teniendo un recorrido social bastante crítico.
Porque es en nuestros centros donde se está debatiendo qué país tendremos en el futuro: un país con ciudadanos de pleno derecho que habrán tenido un contacto prácticamente nulo con el conjunto de la sociedad, o bien un país con ciudadanos socializados en igualdad de oportunidades que de pequeños tendrán conocido, habrán jugado, peleado y habrán hecho deporte conjuntamente. Unos ciudadanos con una memoria colectiva conjunta o unos ciudadanos educados en burbujitas aisladas unas de otras.
Hay que ser un auténtico contorsionista del calendario para intentar colar 14 años como «unos días» y, cuando le dejo en evidencia, tirar de su repertorio de batallitas de mercenario docente sobre la concertada, las cuotas, los ACNE, los inmigrantes, los gitanos, los Maristas, La Enseñanza, Cataluña y hasta el Evangelio.
Tanto ladrillo para esconderse en su absurda y ridícula mentira cronológica. Catorce años no son «unos días». No insista.
Pero, has contrarrestado mi argumentación. Yo no la veo en ningún momento. ¿tiene argumentos? Por desgracia, la tendencia a descalificar a los demás cuando no se tienen argumentos sólidos es cada vez más común en todas las esferas de nuestra vida social, una tendencia que pone en peligro nuestra capacidad para llegar a un entendimiento porque va destruyendo puentes a su paso. Esa tendencia se conoce como falacia ad hominem. Ya no sé las descalificaciones que me has dedicado. Si yo pusiera todas las que tengo en mente sobre tu persona, me las callo. Yo concierto, tu conciertas, el concierta, nosotros concertamos, vosotros concertáis y ellos conciertan. Por último, por qué no das tu nombre y apellidos, da la cara, si eres tan valiente. ¿Eres una monja? Ni un argumento. ¿Sabes qué es la cuota convenida en la concertada?
Mister conciertos, perdón, Sor conciertos. ¿Qué es la cuota convenida en los colegios concertados? Me lo puede explicar.
Ay Don Candido. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid esta vez toca criticar la libertad de los padres y de los alumnos de elegir la educación que prefieran. Usted al que no le gustan los dogmas de los demás nos obsequia con los suyos que como todo el mundo mundial sabe no funcionan en ningún sitio. Mucho ánimo y siga con su cruzada contra la libertad de los malvados que quieren una educación libre y actual.
A pesar de todo, respeto su esfuerzo por extender sus ideas, que tampoco se parecen muchos a las de sus heroes Matias Pastor, Isidoro Achon, o, en tiempos nuestros, esforzadas y sacrificadas personalidades como Lister, Camacho o
Carrillo a los que «debemos» la poca libertad que aún nos queda.
Saludos
Magnífico comentario, Antonio. Has conseguido en unas pocas líneas señalar la contradicción entre la libertad que predica Cándido y los dogmas que pretende imponer a los demás. Y, sobre todo, hacerlo sin necesidad de refugiarte en dos mil palabras. Creo que a Cándido le habrá escocido especialmente la precisión.
Mire recurre a los comunistas. ¿De dónde hay hoy en España? Por cierto, fue Carrillo quien trabajo para elaborar la Constitución y que la Transición siguiera adelante? Otros, que usted como bien informado que está votaron en contra de la Constitución. ¿Recuerda? Yo no estoy en contra de la libertad de elección de centros de los padres. Lo único que digo es que hay no pocos padres, que llevan a los concertados por no querer compartir pupitres con otros. Y esto es incuestionable. Le parezca bien o mal. Lo que tiene que hacer el Estado es garantizar la libre elección de centro en enseñanza obligatoria. Para ello, existen centros públicos y centros concertados. En una ciudad puede ejercerse ese derecho, en La Fresneda no. Es obvio. Otra cosa es querer que se subvencione centros privados en enseñanza no obligatoria como (bachillerato), cuando hay suficientes plazas públicas como en Zaragoza en Institutos. Hacerlo es malversación de fondos públicos. LE VOY A PONER UN EJEMPLO, PARA QUE LO ENTIENDA. Me llaman del Servet o del Hospital de Alcañiz para operarme tal día o tal hora. Y digo, un momento, quiero operarme en la Quirón y quiero que me la pague. Sería alucinante. Se derivan operaciones a centros médicos privados cuando la pública no pueda atenderla, que es otra cosa. Deje mantras trsnochados, a qué fin viene a citar Líster, y otros. Por favor.
“La Constitución Española en su artículo 27 establece la libertad de enseñanza y la libertad de crear centros docentes, y también el mandato para los poderes públicos de garantizar la obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza básica, pero no obliga a disponer a cualquier precio de una doble red obligatoria y gratuita en todo el estado de centros públicos y de privados concertados para que las familias elijan.
Los poderes públicos tienen obligación de garantizar suficiente número de plazas para cubrir las necesidades de la educación básica obligatoria y gratuita, y ello lo hace necesariamente en el medio rural, donde la educación no es un negocio, construyendo nuevas unidades escolares o mediante aulas prefabricadas. En el medio urbano, lo puede hacer también, siempre y cuando se tenga que satisfacer necesidades de escolarización, mediante un contrato de concierto con aquellos centros privados a los que les pueda interesar atender la demanda de educación básica obligatoria en condiciones de gratuidad total para las familias. El concierto es un instrumento jurídico que permite a las Administraciones contratar con colegios privados para satisfacer necesidades de escolarización de alumnos con carácter obligatorio y gratuito, allí donde la propia Administración no llegue con sus propios medios y recursos. Llevar a cabo conciertos cuando no se satisfacen necesidades de escolarización, supone directamente, celebrar contratos en los que la Administración y sus responsables caerían bajo la figura delictiva de la malversación de fondos públicos, es decir, contratar con empresas privadas aquello que la Administración puede llevar a cabo, desviando fondos de forma irregular del ámbito público al privado. Esta es la letra y el espíritu de la Constitución, de la Ley Orgánica 8/1985 del derecho a la educación y del Real Decreto 2377/1985 Reglamento de Normas Básicas sobre conciertos educativos.
El derecho de los padres se consagra en disponer de una educación básica y gratuita para sus hijos, así como la posibilidad de elegir centro donde lo haya (entre varios públicos, la elección, por tanto, no es un derecho ni fundamental ni básico, sino ocasional. Es simplemente la posibilidad circunstancial de elegir allá donde haya más de un colegio, por cierto en un número bastante pequeño de municipios en relación a los 8.122 existentes. El concierto es un medio o instrumento, nunca un fin en sí mismo. Como dice la propia Ley 8/1985, los conciertos se llevarán a cabo bajo tres supuestos: cuando satisfagan necesidades de escolarización por insuficiencia de plazas, cuando se atienda a poblaciones especialmente desfavorecidas o en riesgo de exclusión o cuando, cumpliendo alguna de estas dos condiciones, lleven a cabo experiencias de gran interés pedagógico para el sistema educativo.
Me queda claro que el derecho de los padres es hacer lo que usted diga. Todo lo demás se resolvería con el Cheque Escolar con el que cada alumno podría pagar al profesor o al centro educativo que mas le convenga.
Antonio, esta vez no es que lo claves, es que le has desmontado el chiringuito en dos líneas.
Cándido dice que no está contra la libertad de elección de los padres y, acto seguido, se dedica a explicar qué pueden elegir, qué no pueden elegir y qué elecciones le parece legítimo financiar. Es decir, la libertad existe, pero solo después de pasar por su aduana ideológica.
Cándido se presenta como defensor de la libertad mientras decide desde su púlpito qué libertad pueden ejercer los demás. Si eliges lo que él considera correcto, libertad. Si eliges otra cosa, segregación, negocio privado o incluso «malversación».
Gracias por resumirlo tan bien. Has conseguido en dos frases lo que Cándido no consigue en dos mil palabras. Dejar claro que su problema nunca ha sido la libertad de elección, sino que los padres puedan elegir algo distinto de lo que él considera que deben elegir.
Cándido, lo de Matías Pastor Sancho ha acabado siendo una excusa estupenda para que vuelvas a sacar tu viejo y repetido repertorio contra la enseñanza concertada. Has encontrado la ocasión perfecta para purgar otra vez, a golpe de retórica gastada, tus viejas obsesiones y tu culpabilidad por tus doce años como mercenario a sueldo de la concertada.
Pontificas contra la enseñanza concertada y religiosa después de haber pasado doce años dentro de ella. Doce años cobrando de ese sistema, sometiéndote sumiso al sacerdote de turno y aplicando a tus alumnos la doctrina y el ideario del centro. Por dinero. También por dinero.
Puedes escribir todos los discursos que quieras sobre segregación, cuotas, Evangelio y malversación. Pero hay algo que no puedes borrar con mil palabras de retórica. Tus hechos.
Por eso tu obsesión con la concertada resulta tan enfermiza. El problema no es lo que dices ahora, sino que durante doce años hiciste exactamente lo contrario de aquello que hoy utilizas para dar lecciones a los demás.
Puedes cambiar de discurso. Tu biografía no.
Tomo nota. Tus comentarios tan sutiles y perspicaces, a todos los que intervenimos en este foro nos resultan muy enriquecedores. Muchas gracias. Sigue así.
La libertad de elección de centro está muy bien. A mí, después de estudiar cuatro años en un colegio de curas, me sirvió para no volver a pisar una iglesia en mi vida.
Don E., después de cuatro años con los curas, resulta evidente que recibió una educación verdaderamente integral, que le hace entender con facilidad que 14 años no son «unos días», como afirma Cándido. Tan integral que todavía hoy puede presumir de sus efectos y que le permitió decidir por sí mismo que no quería volver a pisar una iglesia.
Cuatro años de educación religiosa le dieron libertad para renegar de ella. En cambio, Cándido necesita dedicar miles de palabras a explicarnos qué colegios debemos elegir, qué educación debemos financiar y hasta qué libertad tenemos derecho a ejercer.
Al final, igual va a resultar que la educación de los curas era bastante más respetuosa con la libertad que otras que Cándido pretende imponer.
… como está el patio hoy.