/>
Nunca he sido amigo de las despedidas y ahora, por suerte o por desgracia, me toca decir adiós. Me despido de La Comarca tras dos años y medio de trabajo. Me llevo maletas y maletas de experiencias, de buenos y malos momentos, y, sobre todo, grandes amistades.
Dicen que el periodismo es el oficio más bonito del mundo y, en parte, es cierto. Conocer, analizar y transmitir es complicado, pero las historias están para eso, para contarlas. Si en algún momento he conseguido transmitir, emocionar o hacer reflexionar con alguna de mis informaciones, que joder, espero que sí, me doy más que satisfecho.
Prensa escrita, digital, audiovisual y sobre todo radiofónica. La radio, qué gran descubrimiento. Durante los últimos dos años he podido ser la voz del Hora 14 Bajo Aragón y la verdad es que ha sido un honor. No soy el mejor orador, pero he puesto empeño en saber comunicar.
Nunca he sido amigo de las despedidas, pero ahora me toca decir adiós a cerca de 900 días como periodista de La Comarca. Me voy feliz y satisfecho por saber que he dado lo mejor de mí. Digo adiós a una etapa que me deja una huella imborrable y le doy la bienvenida a un futuro incierto y a nuevas aventuras. Ya saben, es mejor arrepentirse por haberlo intentado, que arrepentirse por no haberlo hecho.

