La propia supervivencia política al precio que sea es, lo único que hace de Pedro Sánchez un ser diferencial con la totalidad de las personas que, defendemos la política como el arte de dar lo mejor de nosotros a mismos a todos los españoles.

No importa la dignidad, ni honorabilidad ni integridad ni vergüenza de Pedro Sánchez en cualquier decisión que toma por dañina y perjudicial que sea para el interés general con tal de seguir unos días más en la Moncloa.

El último ejemplo, ha sido el paripé que hemos vivido éstos días con la reciente derogación y posterior acuerdo con Junts del famoso Real Decreto-Ley Ómnibus.

Un decreto inicial, en el que además de la subida de pensiones, las ayudas al transporte y ayudas a los damnificados por la Dana, medidas todas ellas que comparte y defiende también el Partido Popular, contenía medidas que dañaban y agravaban la economía de todos los españoles. De ahí el voto en contra del Grupo Parlamentario Popular.

Y sólo unos días más tarde, el Presidente Sánchez, previo acuerdo sumiso a Junts y después de afirmar públicamente que ése decreto no se iba a modificar ni «a trocear» aparece el Presidente con un nuevo decreto, que difiere mucho del inicial presentado. Un decreto con eliminación de algunas de esas medidas dañinas comentadas y que hace posible que otros partidos políticos podamos votar a favor de las mismas.

Al mismo tiempo, a nadie se le escapa que, el acuerdo alcanzado de Sánchez con Junts va a volver a salir muy caro a españoles y turolenses. ¿Alguien lo duda?

Quizás, la aprobación de los próximos presupuestos generales para el 2025 están más cerca. Y con ello, nuevas medidas favorables económicas y sociales para quienes aúpan el independentismo, la confrontación y la división de nuestro territorio en las que, una vez más, los turolenses saldremos mal parados de esta nueva forma de gobernar, donde la palabra de un presidente sufre un cambio de opinión constante.

Alberto Herrero. PP / Calanda