Empiezo el verano escuchando la canción de Aventura, «Obsesión». «No, no es amor lo que tu  sientes se llama obsesión / Una ilusión en tu pensamiento / Que te hace hacer cosas / Así  funciona el corazón». La canción es del 2002, la tenía olvidadísima, pero estos días no me la  saco de la cabeza, desde que alguien me dijo que «lo del PSOE con vosotros es obsesión». Que  no era amor yo ya lo sabía. Pero que estuviera rozando la obsesión ha sido un descubrimiento  para mí. Ya saben eso que alguien dijo, y que se ha convertido en una verdad sin respaldo real:  que los votantes de Teruel Existe vienen todos del PSOE. Entonces es entendible que  estuvieran enfadados con nosotros. Pero es que no es verdad. O no del todo. Todavía no he  visto ni un dato empírico que me lo confirme. Y si es verdad, qué pasa. Los votos no son de los  partidos, son de los ciudadanos. Y lo mismo que te los dan, te los quitan. Nosotros no damos  por sentado que quienes confían en nosotros son nuestros para siempre. Cosa que haría bien  el PSOE de Teruel en tener en consideración.  

«Te busque y no te encontraba y eso me preocupaba / Para calmar mi ansia yo te quería  llamar». Sigue la bachata «Obsesión», y a los datos me remito. Los dirigentes, cargos electos,  diputados del PSOE Teruel no pasan una semana sin meterse con nosotros. Parece que no hay  mitin, no hay sección de Opinión de un diario, sin pullita semanal. Perdemos votos, somos lo  peor, para qué vamos a las Europeas, votamos con Vox, somos la muleta del PP… Una piensa  que mucho les importamos si necesitan estar todo el tiempo atacándonos desde cualquier  foro. Así que intento ponerme en el lugar de quien se sienta ante el ordenador, se remanga y  empieza a teclear, con la consigna en la cabeza: «Hay que darle a Teruel Existe. A ver qué se te  ocurre». Y allí va el esforzado periodista, el sesudo diputado, el concejal de turno, a escribir la  columna semanal, el discurso semanal, el tuit semanal, diciendo que para qué servimos. Que  somos un fracaso. Pues para no servir para nada, ponemos muy tenso al PSOE de Teruel.  

«Hice cita pa' el psiquiatra a ver si me ayudaba / Pues ya no tengo amigos por solo hablar de  ti». Lo malo de la obsesión es que te hace perder objetividad, porque focalizas mal. Teruel  Existe no es enemiga del PSOE, ni de nadie que esté dentro del espectro democrático. No  entendemos que a nadie le moleste que pidamos los mismos derechos para todos los  territorios, por eso las críticas van siempre a lo tangencial. Mi favorita es esa de que como  movimiento ciudadano teníamos sentido, pero que ahora que participamos en las  instituciones, ya no. Y eso te lo dicen quienes están (o han estado) siempre dentro del sistema,  confortables y apesebrados. Ahora, al parecer, también son los que reparten legitimidades.  Deciden quiénes son dignos de estar dentro, y quiénes no. Ahora que ya no tienen con quién  hacerse una foto con una pancarta legítima. 

Como empieza ya el verano, y los políticos tenemos cansados a los ciudadanos con tanta  política de grito, con tanta columna, con tanto comunicado, me propongo no caer en los  mismos errores que los que nos atacan sin parar. Aquí lo dejo, pero no sin lanzar un deseo  para estos meses veraniegos: supérenlo. Y a partir de septiembre, a por la política  constructiva. Me quedo con la bachata: «No es amor, no es amor / Es una obsesión». Pues eso,  obsesión. 

Pilar Buj. Diputada en Cortes por el grupo parlamentario Aragón-Teruel Existe