También forman parte del mundo del Chapurriàu las personas que no están a favor, pero que nos siguen como vienen demostrando. Para los asiduos de esta sección nos sorprende muchísimo el ver cómo somos maltratados por la gente que no cree en nuestro Chapurriàu.

Siempre digo que es muy sano pensar diferente, por eso me asusta que cada vez que se publica esta sección en formato digital, leo comentarios de bastantes personas menospreciando a los que hablamos Chapurriàu ¿Es necesario tanto insulto para demostrar que defendemos cosas distintas?   ¿Es necesario inventar argumentos para hundir al que no piensa como tú?  ¿Qué intereses mueven a esas personas para utilizar semejantes vilezas degradándose hasta límites insospechados?

Sólo puedo repetir que es muy sano para la convivencia el pensar diferente, pero siempre desde el respeto. Los insultos sólo son eso, insultos y no solucionan nada, sino todo lo contrario; así señores antichapurriàu solo consiguen hacernos más fuertes, con sus cuatro argumentos repetidos hasta aburrir, no por más repetirlos serán más reales.

Si no conocen la diferencia entre Chapurriàu y chapurrear es difícil poder avanzar. Si no saben que es muy respetable que cada uno nombre a su forma de hablar como crea conveniente, es difícil convivir. Si no saben que las lenguas vivas evolucionan y les guste o no les guste es así, o me dirán ustedes que hablan como hablaba Cervantes.

A ver señores, seamos consecuentes, si quieren ustedes rescatar y usar en la actualidad vivencias del siglo XIV vayan ustedes vestidos, peinados y lo más importante hablen en su totalidad como en dicho siglo, pero no hagan una purga de… esto me interesa lo rescato de siglos atrás, pero el resto no interesa ni conviene y eso lo dejo en el olvido. Sean ustedes consecuentes.

Hemos evolucionado junto con nuestra lengua, llegados a este punto yo hablo Chapurriàu, yo quiero llamarlo así, ustedes hablen y/o díganle el nombre que ustedes crean conveniente pero sin menospreciar a los que no piensan como ustedes.

Si en esta sección del mundo del Chapurriàu lo hacemos en castellano, que también es nuestra lengua, es porque el periódico así nos lo pide. El Chapurriàu de momento, aún no tiene sus propias normas ortográficas ni su gramática. Como en todas las lenguas de la historia de la humanidad primero se habla, luego se escribe, después se crean unas normas y una gramática. La nuestra, hasta día de hoy, ha sido de trasmisión oral y no vamos a perder ese legado por la invasión de otra lengua que quiere cambiar la nuestra. Así que señores antichapurriàu no se agobien que todo se andará.

Dicho todo esto, sólo espero aclarar algunos puntos que tanto les preocupan y se queden ustedes más tranquilos aún pensado diferente. No es mi intención que cambien su forma de pensar, nada más lejos de mi imaginación, sólo pretendo tener su respeto.

Les invito a opinar, claro que sí, pero siempre construyendo una convivencia mejor con diferentes puntos de vista y no destruyendo la relación entre amigos.

María José Fontcuberta Sales - El mundo del Chapurriàu