Personalmente no practico la pesca y la caza, pero la he vivido en el seno de mi familia. Recuerdo cuando, aún adolescente y alrededor de la mesa, de-gustábamos un suculento arroz de conejo cazado por mi padre en nuestro monte, en nuestra tierra. Aún hoy, estamos en plena temporada, me llama la atención cómo viven los aficionados de nuestro entorno este deporte, cómo cuidan a sus perros, cómo disfrutan y conviven en amistad una afición que viene heredada de sus antepasados.
Cambiando momentáneamente de tema, entiendo que la política a nivel nacional marque sus reglas de juego, las estudie, las valore, las ponga en práctica y haga que se cumplan, pero, no todo vale cuando no se piensa en lo que se desconoce, en lo lejano, en lo casi abandonado…
Desde mi posición, y consciente de que mi deber es perseguir el bien de las personas con las que convivo y que me dieron su voto, creo firmemente que la política local debe ser, para todos los que la hacemos realidad, una política cercana, una política eficiente.
Y mientras algunos partidos a nivel estatal hacen campaña en contra de nuestras tradiciones, otros las incluyen en su quehacer diario, pensando y tratando de fomentar la práctica deportiva en el entorno rural, mantener el equilibrio ecológico y tratar de hacer de la caza y la pesca una herramienta eficaz que mantenga el equilibrio ecológico, genere los necesarios recursos económicos y luche contra la despoblación.
Esta es una posición apoyada desde Ciudadanos a nivel estatal que debemos poner en valor y defender. Así lo ha manifestado el grupo de Ciudadanos a través de su portavoz en Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente en las Cor-tes, Ramiro Domínguez, reclamando en el parlamento aragonés que la caza y la pesca sean consideradas "factores determinantes para el desarrollo económico del medio rural".
Respetemos las reglas de juego sin ceder ni un paso.
Ana Jarque - CIUDADANOS Caspe

