Cuando escribo esto, ya os habéis ido, y aquí me quedo mirando, pensando y decepcionado, pues ya son muchos años los que pasáis de mi pueblo.
Siempre pido salud para todos, con ella se puede ir al fin del mundo. Pero os olvidáis —y eso también os lo pido, año tras año— de la historia de mi pueblo, y así, los niños no conocerán qué fue y fueron sus antepasados. ¿Nada?
El pasado 22 de diciembre, en Híjar, en vez de caer la lotería se cayó un trozo del Castillo-Alcázar, unos sobre portales que había sobre la puerta y aledaño. Es un lamento continuo. En los años 1960, escacharon gran parte de él para que no se cayera. En los 1980, se actuó a mitad y se abandonó a su suerte, dicen los entendidos que lo peor que se pudo hacer. Después, olvido, abandono, escombrera, etc. En 2014, denunció esto el Centro de Estudios del Bajo Martín. Nada.
Pero hay más por el castillo. La placa que anuncia que estamos en los Jardines de Tobarra, está reventada de pedradas. La sabina que se puso para recordar a las víctimas de la pandemia y la placa que lo explicaba, no existen, destrozados, ¿ni ese pequeño recuerdo se merecen algunos hijaranos? Junto a la pista de petanca, un baño, que se ha tenido que clausurar, porque era un caco de porquería insalubre. Además de algún edificio en ruinas que… ustedes mismos.
En 2024, se pusieron 30.000 euros en los presupuestos, para arreglar los Cubiertos Agrícolas de San Antonio y La Señora. Nada.
En 2024, se abrió partida de 50.000 euros, que salió por la prensa, para consolidar lo que queda del Convento de Nuestra Señora de los Ángeles de Híjar. Se declaró como Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés a instancias del CEBM. Nada.
Reconstruir Castillo y Convento, sería una locura, pero dejarlos caer es una vergüenza, pero mi pueblo, hace años que, en lo que respecta a su patrimonio histórico, la perdió. Y eso que le encanta ver fotos antiguas. Consolidar lo que queda de ellos, pues hay zonas que serían visitables y llenas de interés, pero… ya nos iremos a Escocia y presumiremos. Nada otra vez.
Exigir a los políticos que votamos está muy bien y es necesario, pero ¿qué nos exigimos a nosotros mismos? Exigir a unos, y tolerar marranos, destructores, inciviles, gamberros, etc., son cosas distintas, y echar la culpa de todo lo malo a los demás es trampa.
Seguiremos viendo fotos y opinando que, guardar patrimonio son tontadas inútiles que no sirven para nada. Continuará… perdiéndose.
¡¡¡¡Reyes Magoooooos!!!!
PD. - Malditas sean las guerras y los que las hacen.
Pascual Ferrer. Érase una vez

