Estamos sufriendo la mayor subida de precios de las tres últimas décadas. Nadie puede negar que, en nuestro país, existan grandes diferencias entre el escenario de este año 2021 y el del no lejano 1992.

Nos han posicionado en "un callejón sin salida". El incremento de precios se extiende sin freno y los sindicatos se ven obligados a presionar para que los salarios suban acorde al IPC, a las pensiones, a los sueldos públicos…

El Gobierno ha subido el SMI un 1,5%, mientras los precios suben un 5,5%, es decir 4 puntos por debajo. Esto incrementa la preocupación de las personas, que se centra en mantener o encontrar trabajo. Nuestro territorio carece del necesario empleo y el consistorio ignora la inquietud de la población.

En los presupuestos del próximo año 2022 se piensa en el Centro de Interpretación y Memoria Democrática, en cursos subvencionados de Fabla Aragonesa, en el Certamen de Murales de Arte Urbano, en una Sala Multiusos con su equipamiento… Ustedes tendrán su opinión, pero ¿es esta nuestra realidad? NO. En este momento hay que invertir toda la energía en otras carencias que tiene nuestro entorno.

No hay trabajo. No hay empresas que generen o incrementen su actividad. La actividad agraria no ofrece en este momento las mejores expectativas.

Este año, la producción frutícola en Aragón ha caído un 14%, se han recolectado 90.000 toneladas menos que en 2020. Los expertos avanzan que la próxima campaña tendrá menos necesidad de mano de obra, que el cambio climático traerá más heladas, granizo y fuertes tormentas dañinas para el campo, y que el virus Sharka ya ha obligado a arrancar una parte de frutales.

Muchas personas llegan a nuestro territorio buscando trabajo y pensando un medio de vida digno. Entretanto, nuestra oferta de empleo disminuye y generamos un problema de magnitud brutal ya que NO podemos apoyar a todas las personas que no son económicamente autosuficientes.

La Seguridad Social está colapsada. Los recortes de personal impiden atender a todos los usuarios en tiempo y forma y la España vaciada es la mayor afectada. La Covid19 nos tiene preocupados por la salud y, ante la falta de atención primaria en el mundo rural, las familias incrementan sus gastos buscando un seguro privado que les ofrezca cobertura sanitaria.

Se respira MIEDO entre la población por la subida de precios, por la falta de empleos y sueldos, por la inseguridad sanitaria y por un incierto futuro.
Por favor, persigamos el bien común.

Ana Jarque. CIUDADANOS Caspe