A finales del mes de noviembre, los consejeros de la comarca Andorra Sierra de Arcos recibimos la documentación para un pleno extraordinario. Dejando al margen la falta de forma de fecha y hora -gran parte de la documentación apenas la recibimos una hora antes, obligando a dejar fuera del orden del día algunos de los puntos previstos- la mayor sorpresa vino al entrar en el quid de la cuestión.
El contenido no era otro que el de aprobar una subida del 10 % en la tasa de servicio de recogida domiciliario de basuras o residuos sólidos urbanos. Pero ahí no acababan las novedades, sino que aparece una nueva tasa derivada -según indicó el equipo de gobierno- de una normativa estatal, denominada ‘Tasa por prestación de servicios de tratamiento y eliminación de residuos urbanos’, la cual ascendía a 18,06 € en el caso de Andorra y para los domicilios particulares. Es decir, que en 2024 pasaremos a pagar, redondeando, de 58 euros a 82 euros.

Después de revisar toda la documentación me surgieron las siguientes dudas, las cuales expuse en pleno. Primero, me sorprendió la ausencia del detalle de los costes directos e indirectos que se imputan a cada tasa. Segundo, ¿se ha realizado algún estudio de todos los costes de la comarca, así como de los servicios que se puedan optimizar? Conviene recordar que en esta legislatura ha disminuido en 5 el número de consejeros de la comarca debido a la, por desgracia, pérdida de población de 1.800 habitantes en la comarca Andorra Sierra de Arcos. Por lo tanto, los servicios que se prestan son también menores y se deberían optimizar estos costes.

Sin embargo, la presidenta comarcal, la socialista Naiara Loras, ha buscado el camino fácil: el de aumentar la recaudación afectando siempre al contribuyente. Las familias ya están sufriendo bastante carga fiscal, con el IPC disparado, el aumento de las cuotas de las hipotecas, y ahora ven mermado una vez más su poder adquisitivo y su capacidad de ahorro. Porque debemos tener en cuenta que no sólo nos va a afectar de manera directa el incremento de estas tasas, sino que también de forma indirecta, por la correspondiente subida que van a sufrir también los comercios, bares y empresas. Merman nuestra economía sin obtener una contraprestación en la mejora de los servicios y, a la postre, en nuestra calidad de vida.

Si a todo esto le sumamos que la situación económica de la comarca es muy buena, con 2 millones de euros de remanente, sigo sin entender este afán recaudatorio. El dinero donde mejor se encuentra es en el bolsillo de los ciudadanos; no en el alijo de las instituciones.

Aún con todo esto, nos quedamos solos en nuestra posición totalmente contraria a esta subida frente al resto de grupos políticos, cuya respuesta fue que había que votar a favor por una supuesta «responsabilidad política» y «no mermar así las arcas de la comarca». Sin embargo, para VOX, el concepto de responsabilidad política es buscar siempre la situación que resulte más ventajosa para nuestros vecinos.

Aroha Rochela. VOX / Andorra