Las Comarcas aragonesas constituyen un pilar fundamental en la gestión y prestación de servicios en una Comunidad Autónoma en la que la mitad de la población reside en el medio rural, áreas de gran dispersión donde la densidad de población se halla muy lejos de las cifras de las tres capitales de provincia.
El reto a asumir por dichas administraciones locales es ambicioso, ya que somos los principales prestadores de servicios en un medio en el que todo cuesta el doble de esfuerzo. La dispersión de los municipios en pequeños núcleos poblacionales supone la coordinación de los medios de la administración para ponerlos a disposición de los ciudadanos.
Dentro de este contexto, desde la administración comarcal nos encontramos ante una situación de asfixia, donde cada vez asumimos mayor cantidad de competencias y proyectos de mayor ambición con el fin de que los pequeños pueblos y sus habitantes tengan todas las necesidades que nos competen cubiertas.
Ahora bien, si las necesidades de los ciudadanos y municipios incrementa, la estructura de la administración ha de crecer acorde a los servicios que se prestan, con el fin de mantener y ofrecer la mejor calidad en territorios donde la población está mayormente envejecida y no puede verse afectada por el ahogo económico al que nos vemos sometidos.
Las administraciones locales avanzan, actualizando salarios, ofreciendo servicios que cada día suponen un incremento económico, aumento de los costes de los proyectos y un largo etcétera.
Entonces, ¿cómo es posible dar continuidad a unas líneas de trabajo que son económicamente insostenibles? La financiación de las comarcas, actualmente constituye un 0,74% del presupuesto económico del Gobierno de Aragón. ¿Cómo es posible sostener los servicios básicos de la población de 33 territorios donde se ubica la mitad de la población de la Comunidad Autónoma?
Esto es, desde luego, otro de los retos a los que nos enfrentamos cada año, otro esfuerzo extra al doble añadido por situarnos en el medio en el que nos situamos. Es por ello que está en nuestra mano continuar con nuestra labor sin que el ciudadano se vea afectado, pero también es nuestro deber reclamar y luchar por los recursos económicos que se ajusten a la realidad a la que nos enfrentamos.
Señoras y señores, un 0,74% no puede representar los menesteres de la mitad de la población. S.O.S.
Naiara Loras. PSOE / Estercuel


Tiene usted toda la razón. Pero… ¿Donde estaba hace sólamente 2 años? No le escuchamos criticar al gobierno de Lambán por dar a todas las comarcas de Aragón 2 millones de euros menos.
Sería conveniente que pusieras también cuánto de ese presupuesto comarcal va destinado a sueldos de personal, y no me refiero a los trabajadores que recogen las basuras, y de paso nos explicas cuánto se recauda con el «impuestazo» a la recogida de basuras que tenemos que soportar los ciudadanos.