Hace ya siete años, Pedro Sánchez accedía a la presidencia del Gobierno tras una moción de censura contra Mariano Rajoy. En aquellos días previos, Sánchez afirmaba con contundencia frases como:

"No hay mayor inestabilidad para un país que la de vivir en la continua prórroga presupuestaria. No hay mayor inestabilidad para los españoles que la de incumplir de forma reiterada los compromisos adquiridos. No hay mayor inestabilidad para los ciudadanos que la que mana de la corrupción. Un gobierno sin presupuestos no gobierna nada.»

Hoy, analizando su propio mandato, estas palabras resuenan con fuerza y revelan una paradoja evidente. Durante sus años al frente del Ejecutivo, Sánchez ha gobernado —y sigue gobernando— con presupuestos prorrogados, continúa incumpliendo promesas y mantiene su gobierno gracias a pactos con partidos independentistas que condicionan a diario sus políticas. Todo lo que él mismo denunciaba en 2018 es, a día de hoy, una constante en su forma de gobernar.

En el caso de la provincia de Teruel, el abandono ha sido aún más evidente. Los turolenses podemos dar fe de que estos siete años han transcurrido sin que se haya materializado ningún avance significativo en infraestructuras clave como la A-68, la A-40, el Corredor Cantábrico-Mediterráneo o las ayudas al funcionamiento, que siguen a día de hoy en un paupérrimo 1 %, cuando Europa permite que estas ayudas a los costes laborales de las empresas turolenses alcancen hasta el 20 %. Todos ellos, proyectos prometidos, anunciados y finalmente relegados al olvido.

El Gobierno de Pedro Sánchez no solo ha sido negativo para España en términos generales, sino que, para Teruel, ha significado siete años perdidos. Siete años en los que se han priorizado acuerdos políticos con formaciones que buscan la fragmentación del país, en lugar de impulsar medidas que beneficien a todos los españoles por igual.

Más allá de las ideologías políticas de cada uno, esta es la realidad. España, Teruel y cualquier Administración Pública necesitan gobiernos estables, del color que sean, porque solo así se pueden aplicar medidas y tomar decisiones que ayuden a la sociedad.

Los turolenses, como tantos otros ciudadanos españoles, necesitamos un gobierno estable. Y eso solo va a llegar con un cambio de gobierno que, de verdad, pueda tomar decisiones.

Alberto Herrero. PP / Calanda