Nos estamos quedando sin oficios, carpinteros, herreros, fontaneros, mecánicos, electricistas, albañiles y un largo etc. Cada vez en nuestros pueblos resulta más agónico el encontrar a profesionales que nos puedan resolver y ejecutar nuestros problemas y demandas en materia de trabajos de toda la vida y servicios.

Muchos ayuntamientos hemos tenido problemas a la hora de la adjudicación de obras y licitaciones, quedándose desiertas por el exceso de carga de trabajo de estas PYMES y autónomos de nuestro territorio que no pueden garantizar la ejecución de las misma en plazo y forma, con la perdida de inversión que esto conlleva para nuestros municipios.

Estas empresas como muchas otras de otros sectores como el de la hostelería o agricultura, se quejan de que no encuentran personal ni cualificado ni sin cualificar. Muchas de ellas cierran sus puertas en cuanto llega la jubilación del propietario porque en muchos casos tampoco hay un relevo generacional. Todo esto en una coyuntura nacional de casi tres millones de personas en el paro en España, no deja de ser una paradoja.

La educación lo es todo, y considero que desde las administraciones se tiene que promocionar mas las formaciones profesionales, motivar a nuestros jóvenes, ayudar al emprendimiento y como no, ayudar a las PYMES y autónomos que son el principal musculo económico en este país y son generalmente los mas vulnerables y los que más sufren los altos costes de la energía, materias primas y carburantes.

Hay que buscar en la juventud presente y futura la fórmula mágica de motivar y recuperar ese espíritu de sacrificio de las generaciones pasadas, que levantaron con su perseverancia, trabajo y esfuerzo todo un país y crearon un estado de bienestar del cual nos hemos visto beneficiados todos.

Todos no necesariamente podemos, ni tenemos que ser ingenieros, funcionarios, youtubers o influencers, la juventud tiene que cambiar el chip, tenemos que tener motivaciones y metas en el horizonte,las pequeñas empresas y el autoempleo tienen que seguir siendo el tejido empresarial de nuestros municipios y las administraciones y los gobiernos tienen el deber de arrimar el hombro.

Roberto Rabaza. PAR Tronchón