Es imprescindible que la sociedad cuente con movimientos ciudadanos fuertes que promuevan que las decisiones políticas tengan en cuenta a la ciudadanía. Vemos que los lobbies empresariales de Madrid están influyendo sobremanera en el poder ejecutivo, legislativo y judicial del Estado para beneficio propio, a costa del trabajo, la salud y las libertades de los españoles.

Los casos de corrupción en los partidos políticos que han gobernado España desde 1978, o han apoyado para formar gobiernos autonómicos y nacionales, demuestran que la vinculación entre empresas corruptoras, empresarios corruptos y políticos corruptos que buscan mantener en el poder a sus partidos o llenarse los bolsillos a costa del bien común (acceso a una vivienda, mejor sanidad pública, mejor educación pública, mejores infraestructuras, invertir en los territorios de la España Vaciada, etc.) están de actualidad en los medios de comunicación.

Entre todo este ruido, hay en Teruel un movimiento ciudadano que se hace oír en Aragón y está impregnando de esperanza a ciudadanos y al sector empresarial que cada día levanta la persiana ayudando a mantener la población y el empleo en el 98% del territorio (autónomos y pymes).

Vemos cómo el movimiento ciudadano Teruel Existe crece y se hace fuerte en el Bajo Aragón Histórico a raíz de la apertura de una sede en Alcañiz, desde la que se impulsan acciones en beneficio de los bajoaragoneses. Acciones como la reivindicación de inversiones en los tramos de la A-68 que tienen proyecto de construcción redactado (Alcañiz - Ventas de Valdealgorfa, Alcañiz - El Regallo y Fuentes de Ebro - Quinto de Ebro), que la Transición Energética de Andorra ayude a crear empleo frente al abandono institucional, un hospital sociosanitario para cubrir las necesidades de nuestros mayores, transporte público a demanda para la movilidad entre las comarcas con servicio eficiente y económicamente viable, ejecución de nuevas infraestructuras educativas (otro instituto en Alcañiz para que no sea el más masificado de Aragón, con residencia pública de estudiantes que pueda atraer nuevos grados), hacer de Technopark un centro puntero de atracción de talento, tener Alcañiz conectado por tren

Un movimiento ciudadano que también denuncia los abusos especulativos de las grandes plantas de renovables, porque no nos resignamos a que grandes fondos de inversión destrocen nuestro paisaje con cantos de sirena o destruyan las oportunidades que tanto ha costado lanzar y promocionar de nuestro turismo de calidad en base al patrimonio natural.

Con tantas causas abiertas, es muy grato comprobar que cada vez somos más quienes queremos aportar para que el Bajo Aragón Histórico sea más participativo, reivindicativo e integrador con acciones reales.

Javier Ciprés. Teruel Existe / Ráfales