Si una semilla no prospera, la planta no nace. No habrá bosques, ni animales que lo pueblen, ni un ser humano que pueda dominar el mundo.
Pero si esa semilla brota, la tierra florece. Los bosques lo inundan todo, con su fauna autóctona, y el hombre se comunica con la naturaleza, y a través de los dioses consigo mismo, en todas las lenguas, grandes como el castellano o pequeñas, pero preciosas, como el chapurriau.
Nadie entendería que de repente dejásemos de hablar, como tampoco que dejáramos la tierra yerma, sin plantas, ni animales, profundamente despoblada de toda vida. He aquí la paradoja del mundo actual, un mundo urbano sin dirección que ha comenzado a perder sus orígenes, que ha despegado hacia un futuro incierto, moviéndose en grandes bandadas y al unísono, sin posibilidad de retorno.
Quizás el mundo actual se mueva sólo por el dinero, pero la humanidad siempre ha tenido alma y los pies anclados a la tierra. Una agricultura que llora de impotencia viendo cómo se abandona el campo, donde las oliveras milenarias y tantos otros frutos de la tierra se pierden a cambio de la codicia de los intermediarios.
La solución no será sencilla, pero por algún sitio debe empezar, protegiendo nuestros campos, nuestros pueblos, nuestra lengua y nuestra identidad, en Aragón o en cualquier otro rincón de la España interior, montañosa o despoblada, para que todos tengamos un futuro y, siendo ya muy, muy viejos, podamos recordar estos versos casi perdidos de un hombre, Carlos Barragán, que como tantos otros aprendió, vivió y enseñó a cuidar de la tierra y de sus frutos en todo el Bajo Aragón.
Cuando a solas te miro viejo olivo
Ancladas tus raíces en secano,
De ruda encina castellana hermano
y en paisaje gris verde motivo.
Te siento derrotado, pero altivo.
Sufriendo el amargor del fruto vano.
Tú tienes seco el sol y olvido humano.
Y esplendores pasados, dolor vivo.
Resignado con el peso de tu sino,
sueñas glorias en claros firmamentos
mientras rueda la rueda del destino.
Esperanza en camino polvoriento.
Mañana traerán agua, don divino,
estrellas relucientes sobre el viento.
Carlos Barragán
Monumento al Olivo, Alcañiz, 1969
Juan José Barragán - Profesor de Historia


Entrañable escrito y preciosa poesía recordándonos nuestras raíces.
Enhorabuena señor Barragán!!
Si no sabe distinguir entre el catalán de Calaceite y Mequinenza del aragonés del Valle de Hecho creo que mejor lo de la filología déjelo estar. Siga con lo suyo.
Recordar que tanto el aragonés como el catalán eran las lengua propias de la Corona de Aragón. No chapurreamos nada los aragoneses, un respeto a nuestra historia.
Juan José Barragán que no habla aragonés, no habla catalán y no conoce nuestra lengua ni como llegó a nuestras comarcas. Eso sí, podrán encontrar en la red multitud de material anticatalanista que Barragán difunde sin pudor alguno. También descubrirán que este profesor de instituto se escribe en tercera persona sus currículums e intenta hacer creer qu
Juan José Barragán que no habla aragonés, no habla catalán y no conoce nuestra lengua ni como llegó a nuestras comarcas. Eso sí, podrán encontrar en la red multitud de material anticatalanista que Barragán difunde sin pudor alguno. También descubrirán que este profesor de instituto se escribe en tercera persona sus currículums e intenta hacer creer que es catedrático cuando es profe de instituto, trabajo muy decente e importante que no debería esconder.
Qué artículo tan bonito profesor!!! Sí,los humanos nos comunicamos en muchos idiomas,grandes como el castellano y pequeños,pero preciosos,como es el chapurriau. Maravillosa poesía de tu padre en homenaje al olivo,árbol por excelencia de nuestros pueblos y que quedó inmortalizada en el Monumento al Olivo por dónde pasean miles de alcañizanos. Enhorabuena Juan José
Emocionante artículo y preciosa poesía. Enhorabuena Señor Barragán, siga escribiendo artículos como este que hace que nos sintamos orgullosos de nuestros orígenes.
No dudo de tu trayectoria como profesor de Historia, que por lo que te he leído en algún que otros artículos tuyos, me pareces una persona muy preparada, pero claro…aquí ya estamos con lo de las grandes lenguas como el castellano o pequeñas, pero preciosas, como el chapurriau….. faltaria mas !! pero amigo…tu articulo lo usas y lo escribes muy bien , pero que muy bien que lo usas … para driblar muy elegantemente ( glup ) lo de las dos grandes lenguas, evidentemente que lo son de grandes, el Castellano y el Catalán, Catalán del cual habláis una variante , que por cierto si podéis no la dejéis de hablar nunca : Pero claro, que en una Comunidad haya personas ( NO TODAS ) que se enaltezcan y pregonen que…. «NO HABLAMOS CATALAN» …esto no es enaltecer, esto es otra cosa, la cual por respeto no la digo.
Siento discrepar… Opinas que hablamos en Aragón una variante o dialecto del idioma catalán, lo cual, además de erróneo sería un suicidio, pues Cataluña no reconoce dialectos, solo lengua única y normalizada.
El catalán está formado por dialectos como todas las lenguas del mundo. En Aragón hablamos variantes de catalán occidental y la del Matarraña és compartida con las comarcas del norte de Castellón y sur de Cataluña.
En Sevilla hablan una variante del castellano andaluz y Zamora del castellano noroccidental. En Liverpool hablan una variante de inglés distinta a la de Londres o Houston y no pasa nada.
Me encanta esta sección, me encanta este artículo, me encanta esta poesía, me encanta en vocabulario y el refrán, y me encanta que cada vez se sume más y más gente al proyecto de la defensa del chapurriau. Gracias Sr. Juan José por el apoyo a nuestra lengua.
Cada vegada ne som mes.
Un gran artículo Sr. Barragán, y muy bonita la poesía.
Gracias a La Comarca por darnos la oportunidad a toda la gente que hablamos chapurriau por ofrecernos ese rincón en su periódico tan entrañable y que tanto necesitamos para poder defender nuestra lengua con estos artículos tan bonitos.
La despoblación del mundo rural y la emigración hacia las grandes ciudades donde se hablan otras lenguas, ha ocasionado que lenguas minoritarias como el Chapurreau o Chapurriau hayan caído en el número de sus hablantes. Pero a pesar de esto, las gentes que habitamos las comarcas del Este de Aragón nos sentimos orgullosos de hablarlo y pedimos al resto de los aragoneses su reconocimiento como lengua de Aragón.
Cómo muy acertadamente dice el articulista:
Protejamos nuestra lengua, protejamos nuestra identidad.
Buen artículo, para recordarnos lo importante que es seguir regando esa semilla autóctona nuestra y preciosa que es el Chapurriau, para que siga dando sus frutos y manteniéndose en el tiempo soportando los ataques externos, al igual que esos Olivos Milenarios que llevan soportando todo tipo de inclemencias y a pesar de todo siguen ahí y tanta admiración nos producen. Gracias Sr. Barragan por este gran artículo y por compartir con nosotros esa preciosa poesía.
Maravilloso escrito, sí señor. Sólo falta que alguien recupere, de una vez por todas, el mejor mirador turístico de Alcañiz, situado en el Cabezo del Cuervo, junto al Monumento al Olivo del que usted conoce ese soneto machadiano.