La posible construcción de una Central Hidroeléctrica en el río Guadalope es una noticia que desde Podemos Aragón hemos recibido con preocupación e incertidumbre.

Primero por ser un proyecto tramado sin contar con el territorio, los ayuntamientos de los municipios de Aguaviva, Alcañiz, Alcorisa, Andorra, Calanda, Castelserás y La Ginebrosa tan solo cuentan con veinte días para estudiarlo y opinar.

Lo cual ilustra perfectamente cómo se está fraguando al margen del territorio, y dista mucho de ser una transición justa. La transición ecológica no puede reducirse solamente a una transición tecnológica.
Con este proyecto vemos cómo se repite lo que ya está sucediendo con la implantación de centrales eólicas y fotovoltáicas en Teruel. Las empresas utilizan los recursos naturales que son de todas y todos, viento, sol, y ahora agua, para obtener beneficios a cambio de unas compensaciones que, está demostrado, ni generan empleo ni asientan población. Manteniendo un modelo energético en manos de un oligopolio que es quien impone finalmente los precios, y que como estamos viendo estos meses impide a muchas familias poder encender la calefacción.

Con esta central lo que nos proponen es el 100% de beneficios para la privada y el 100% de los perjuicios para lo público. Esto no va contra las empresas privadas, para nada, pero sí que va de defender lo público. Defender los derechos de todas y de todos es uno de los principios por los que nació Podemos, que es lo que estamos haciendo ahora desde los gobiernos. Y el agua, es un derecho humano.

En 2019, la Comisión Europea ya advirtió que España incumplía la Directiva Marco del Agua, que nuestro país continuaba sin establecer los caudales ecológicos. Una de las causas, entre otras, de la disminución de los caudales ecológicos son las empresas hidroeléctricas.

En un contexto de emergencia climática como el que nos encontramos, plantear la construcción de infraestructuras hidrológicas, tras un mes de enero que ha sido el segundo más seco en un siglo y que nos obliga a ser previsores frente a una más que probable sequía debido a la falta de precipitaciones, debería afrontarse desde la perspectiva de protección del medio ambiente,de la biodiversidad y, principalmente, de la adecuada gestión de un recursos escaso como el agua. Pero además, contando con una parte importante de los afectados como son los regantes.

Un sistema de acumulación de la energía mediante baterías, en principio, sería positivo ya que evitaría las autopistas eléctricas, pero es muy preocupante que en un contexto de cambio climático y de disminución de recursos hídricos se piense en establecer una concesión a setenta y cinco años
Como indica el Plan de Cuenca, norma que regula los usos del agua en la zona, todo nuevo aprovechamiento que se ejecute debe tener implícita la ejecución de balsas de regulación interna. Y ahora, al no tener recursos adicionales regulados que atiendan nuevas demandas no se puede asignar recursos para los nuevos aprovechamientos que no tengan una regulación interna.

Hace tiempo que se está apostando por la instalación de proyectos para la producción de energía proveniente de fuentes renovables. Una producción de energía más respetuosa con el medio ambiente y que puede contribuir a paliar los efectos del cambio climático. En Podemos Aragón lo hemos dicho ya otras veces. Creemos que hay que hacer una apuesta valiente y ambiciosa por un nuevo modelo de energías limpias, pero no a cualquier precio, es necesario respetar otros sectores económicos que llevan desarrollándose desde hace años y que sí están dinamizando el territorio y atrayendo recursos económicos, como el turismo rural y, precisamente, el turismo rural en nuestra provincia está ligado a los recursos naturales: espacios de alto valor natural, montes, ríos, vegetación y fauna. Un modelo turístico sostenible, desestacionalizado, respetuoso con el medio, que contribuye a generar empleo y riqueza en el territorio.

Mª Ángeles Manzano. Secretaria A. Institucional y Movimiento Popular. Podemos Aragón