La llegada de internet ha cambiado radicalmente el mundo en el que vivimos. El móvil se ha convertido en nuestro mejor amigo y su evolución ha terminado con muchos de los rituales y costumbres que antaño teníamos. No hace falta despertador, no hace falta una cámara de fotos para los viajes y tampoco reloj, porque nuestro fiel amigo siempre está ahí para solucionar nuestros problemas. Siempre y cuando tengamos cobertura y, sobre todo, batería.
Pensando en las cosas que internet y los smartphones se han llevado por delante, el otro día me acordé del Teletexto. Esta herramienta nació en 1988 y entonces fue considerado el "internet" de los años 90. Con el auge de las nuevas tecnologías, se ha convertido en uno de los grandes olvidados por culpa de la revolución tecnológica.

Todavía recuerdo que cuando era niño, y también adolescente, robaba el mando en casa de mis abuelos y de mis padres para poner Televisión Española y marcar el 135. Allí consultaba las noticias deportivas. Si avanzaba hasta el 202, tenía en unos segundos la clasificación y los resultados de la Primera División. Ahora, este ritual se ha acabado y basta con consultar Twitter o los diarios deportivos para conocer toda esta información.

Desde aquí, les invito a que conozcan un poco más sobre el Teletexto porque descubres cosas muy interesantes. Por ejemplo, que durante sus inicios fue considerado como "la televisión para los sordos". A falta de subtítulos, esta herramienta se convertía en la voz de estas personas para conocer el día a día de España y de gran parte del mundo. Afortunadamente, la televisión evolucionó con los años y pronto se incorporaron los subtítulos a gran parte de la parrilla televisiva española.

Otra de las curiosidades sobre el Teletexto es que tenía páginas ocultas y secretas. En Televisión Española, por ejemplo, existía una página concreta para su uso interno. Contenía información para las emisoras regionales y allí aparecían las horas exactas para que pudieran realizar sus desconexiones con la publicidad de las diferentes provincias.

Pese al avance de las nuevas tecnologías, todavía muchas personas siguen utilizando este servicio. Es frecuente ver a los mayores consultando los números premiados de la Primitiva o la Bonoloto en el Teletexto e incluso yo mismo consulto la programación diaria sin separarme del mando de la tele.

Tengo muy claro que internet no acabará con medios tradicionales como la prensa escrita o la radio, pero ¿conseguirá hacer desaparecer al Teletexto? Algunas cadenas ya han prescindido de su uso. Si tienen un minuto, experimenten y comprueben si todavía siguen allí esas letras. Realicen un viaje al pasado sin moverse del sofá.

Pablo Marqués