El domingo 23 de noviembre, y adelantándonos a la celebración del Día Mundial del Olivo, celebramos en la localidad de Belmonte de San José, en un escenario cargado de simbología al pie de la Olivera Milenaria de Cervera, la constitución de la Asociación de Amigos de las Oliveras y Árboles Singulares. Su principal finalidad no es otra que facilitar la conservación de esos grandes árboles que forman parte de la historia y de la personalidad del Bajo Aragón Histórico.

Desde hace ya varios años, algunos de los impulsores de esta asociación venimos trabajando en el reconocimiento y el fomento de la figura de la Olivera como parte integrante de la personalidad de nuestro territorio. En 2018 tuvimos la posibilidad de proponer y llevar a cabo la catalogación, desde su singularidad, de las grandes oliveras de la comarca del Matarraña y de algunos municipios del Mezquín, gracias a la implicación de OMEZYMA, la Comarca del Matarranya y los ayuntamientos de La Codoñera, Belmonte y Torrevelilla.

Un total de 165 ejemplares, algunos de ellos desconocidos incluso para los vecinos de muchos de esos municipios, fueron objeto de ese inventario cuya finalidad era conocer esa parte del patrimonio medioambiental que representa el olivar. Posteriormente, desde la Comarca del Bajo Aragón iniciamos el proyecto conocido como «Tierra de Centenarias», presentado para continuar con esa catalogación en el Bajo Aragón y para valorizar el patrimonio relacionado con el mundo tradicional del olivar.

Este proyecto ha cosechado varios premios por su originalidad y apuesta por el territorio en diferentes facetas, entre las que también se encuentra el oleoturismo. La elección de la figura de una enorme olivera envejecida como símbolo actual del logotipo que representa a esta comarca demuestra la identificación que existe con este proyecto, que aún está pendiente de ofrecer nuevos frutos y reconocimientos en los próximos meses.

El apoyo a la conservación de estas grandes oliveras, únicas y singulares, y la ayuda implícita a sus propietarios como parte fundamental de su preservación, es uno de los objetivos fijados desde un principio. Ahora se incorpora la identificación del proyecto a nivel aragonés, buscando alianzas con otros territorios e instituciones que tratan de valorizar y fomentar la protección del mundo tradicional del olivar.

Esta profundización en el conocimiento de las oliveras como árboles y del espacio que ocupan como parte de ese patrimonio medioambiental hasta ahora olvidado, así como la búsqueda de la sensibilización y complicidad de sus propietarios, es uno de los objetivos que busca la asociación que presentamos en Belmonte para continuar avanzando en el reconocimiento que merece el olivar tradicional como parte intrínseca del ADN de nuestro territorio.

Nuestra esperanza en el recorrido que nos queda por delante es poder complementar este espacio de carácter netamente medioambiental con otras iniciativas en defensa del olivar tradicional que ya se desarrollan o que puedan surgir en un futuro en Aragón, para dotar de un mayor reconocimiento al papel que juega el olivar y especialmente a la Olivera, en este caso, en femenino y con mayúscula.

Fernando Zorrilla. Presidente de la Asociación Amigos de las Oliveras y Árboles Centenarios