Si tengo que comer fuera durante una emergencia, soy yo normalmente la que lo paga», se lamentaba hace algunas semanas una profesional del SVB. Hoy se cumplen 740 días desde que se inició la huelga de los Técnicos de Emergencias Sanitarias en nuestra comunidad y los problemas no afectan solo a las dietas, sino también al uniforme, al salario y a la categoría profesional de un sector tan imprescindible como maltratado laboralmente.

El incremento presupuestario no se ha visto reflejado en su sueldo, que no se ha actualizado desde 2018 y las negociaciones colectivas para firmar un nuevo convenio están estancadas. Además, parte de los trabajadores ven mermado su salario: «Trabajé junto a mi compañero los días 1 y 6 de enero y mientras que él cobró 266 euros, yo cobré 30», afeaba la técnica. De los 14 días festivos contemplados en el Estatuto de los Trabajadores, explica, los que trabajan desde enero de 2019 solo están cobrando seis y por un importe de 30 euros cada uno. Tampoco se están pagando como festivos los domingos.

El problema de la categoría profesional radica en que los contratos se realizan como conductores, ayudantes de conductor o camilleros en lugar de ser contratados como Técnicos de Emergencias Sanitarias, lo que influye significativamente en su nómina.

En lo referente al uniforme, la cuestión es que la empresa no ha proporcionado ropa de invierno a los trabajadores y tienen que arreglárselas como pueden con uniformes viejos que conservan de la anterior empresa.

Respecto a las dietas, la mayor parte no se pagan y cuando se hace es de forma aleatoria e incompleta. El propio convenio caducado señala que si tienen en la base microondas deben llevar su propia comida, pero cuando les toca una emergencia y coincide con la hora de la comida o la cena, evidentemente la base queda lejos y son los trabajadores los que a menudo asumen el coste. Esta situación también afecta a los técnicos de la UME y la UVI, que a diferencia de médicos y enfermeros tampoco cobran dietas. Y ni hablar del aguinaldo reflejado en el convenio…

Desde CHA apoyamos las demandas del sector y consideramos insuficientes las medidas adoptadas por el Gobierno de Aragón en 2023. Es inaceptable que un colectivo tan esencial para la sociedad continúe trabajando en condiciones tan precarias.

David Palacios. CHA / Utrillas