Imagino que durante los últimos días habrán leído o escuchado sobre Miguel Bosé y Enrique Bunbury. Dos grandes de la música española y dos iluminati del siglo XXI. De verdad, dos referentes, pero no de la música. Ahora mismo de Twitter.

La doble B ha incendiado las redes tras destapar Miguel Bosé una conspiración mundial liderada por Bill Gates. Según Miguel, el fundador de Microsoft, junto a otros poderosos, habría creado el coronavirus para forzar una vacuna que les daría el dominio del planeta. Una vacuna con microchips y nanobots que con ayuda de la tecnología 5G nos hará esclavos de unos pocos. ¡Y nosotros preocupados por los Ertes!

El zaragozano Enrique Bunbury también ha querido sumarse a esta corriente y hace unos días compartía en sus redes sociales el cartel de la campaña dedicada a 'destapar' el supuesto "dominio mundial" orquestado por Bill Gates. Una cruzada que, a pesar de las numerosas críticas y mofas vistas en redes, ha calado entre la sociedad e incluso un centenar de personas se concentró este fin de semana en Madrid al grito de "Bill Gates a prisión".

Parece ser que algunos le han dado a la mandanga bien fuerte durante esta cuarentena y parecen ver cosas que ni los propios expertos son capaces de demostrar. Si esto es la nueva normalidad, que Dios nos pille confesados. Aunque las cosas también están ajetreadas en la iglesia, donde las vacunas no acaban de gustar a algunos de los religiosos. Y es que este domingo el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, insinuó que algunas vacunas contra el coronavirus "se fabrican a base de células de fetos abortados".

En fin, estemos tranquilos y sigamos muy de cerca las declaraciones de la Doble B. Por el momento, el medio rural está a salvo y todavía más la provincia de Teruel. Si ya nos cuesta encontrar cobertura a lo largo y ancho del territorio, ¿conseguirá el 5G encontrarnos a nosotros?

Pablo Marqués