Conocen ustedes a algún adolescente de hoy en día que tenga preocupaciones por su futuro? Actualmente, a las personas jóvenes no les interesa mucho ese tema, debido a que piensan que se lo van a dar todo hecho cuando realmente no es así. Y una dificultad que tienen es la independencia a la hora de irse de casa y que no miran, o no miran lo suficiente hacia su futuro académico o laboral. Pero, ¿crees que el futuro de los jóvenes afecta a toda la sociedad?

La juventud tiene muchas oportunidades que no aprovecha. Si nos esforzáramos, conseguiríamos sacar de nuestro interior nuestra creatividad, originalidad y trabajar nuestra inteligencia. Pero la pregunta es cómo. Y qué condiciones se nos dan. Los trabajos se están volviendo menos intensos y habrá mucha más tecnología que nos ayudará en los proyectos. Aunque no nos engañemos, habrá quien tenga que trabajar intensamente para que los demás vivan con más comodidades. Imaginen.

Nos encontramos ante un sinfín de oportunidades pero al ser jóvenes y no tener experiencia no sabemos qué nos deparará el tiempo. Al no conocer las salidas que tienen los estudios no tenemos idea de a qué dedicarnos porque no está asegurado que podamos emprender este trabajo. También es cierto que la educación no solo debería de estar encaminada al trabajo. Todo cambia muy rápidamente. Al realizar pruebas como la selectividad sentimos mucha presión, ya que si no llegamos a la nota de corte no podemos hacer lo que nos gusta. Además, otro aspecto negativo es lo difícil que lo tenemos para emanciparnos de nuestros hogares al ser complicado encontrar un lugar asequible para los salarios actuales.

Por todo esto, hacemos una reflexión y llegamos a la conclusión de que el futuro que nos espera está lleno de incógnitas y debemos despejarlas para afrontarlas con criterio. Contamos con el apoyo de profesores y padres pero solo nosotros decidimos el rumbo que va a tomar nuestra vida. Es nuestra responsabilidad. Y muchas veces nuestra opinión no se tiene en cuenta. Deberíamos poder dedicarnos a lo que nos guste y no a lo que nuestros padres quieren que nos guste.

Y tú, joven, recuerda, ahora es tu momento. Decide, equivócate y crea tu propio camino. Ya que tu futuro es el nuestro.

Generación ‘en plan’ Alumnos de Oratoria del IES Pedro Laín de Híjar