«Acabamos de pasar por una oleada de robos en comercios sin precedentes.» Así empezaba mi artículo, pero no. Los rateros no me dejan, cuando parecía que habíamos pasado lo peor, los titulares en los medios de comunicación me llevan a pensar que solo fue una pequeña pausa. Desde la famosa oleada, robos en tiendas y viviendas nos siguen acompañando en nuestro día a día. La policía local sigue inmersa en una serie de bajas motivadas por su precaria situación laboral.
Y la combinación de estos dos hechos, provoca una inseguridad tremenda. Las mesas de negociación de momento no pueden revertir la situación. Hay acuerdos pero en la práctica seguimos sin agentes.
Los hurtos sufridos en la cabalgata de Reyes provocaron que la alcaldesa Ana Jarque presionada por una situación difícil convocara la Junta Local de seguridad. Me dejaron participar como oyente, Policías Nacionales y Guardia Civiles participaron, también nuestro Jefe de Policía, presidió la Subdelegada de Gobierno, una señora imponente, en presencia y carácter, que pude ver con mis propios ojos como hizo que la alcaldesa perdiera el objetivo de la reunión. Lo que debió ser una implacable exigencia de más efectivos para la seguridad de sus vecinos, se convirtió en una serie de agradecimientos y « sí bwana « que pondría colorado a cualquiera. Los datos que nos facilitaron decían que en un año se habían incrementado en 29 el número de delitos, (el 6%), pero dejando entrever que estaba todo controlado. Este año el incremento será muchísimo mayor. Salí con la sensación y el convencimiento de que se había perdido una oportunidad.
Volviendo al día a día te encuentras una manifestación de tu gente pidiendo seguridad, semanas después una segunda( hasta el gorro está todo el mundo). Menos CHA, SOMOS y PSOE claro, que se unen para pedir que no exageremos.
En el Pleno municipal hice unas declaraciones con frases que levantaron polvareda como:
«Dentro de unas semanas por la campaña agrícola llegarán miles de temporeros, cientos de ellos no encontrarán acomodo y algunos provocarán pequeños hurtos, ocupaciones…» sucede cada año.
El portavoz del PSOE calificó mis declaraciones como lamentables, y el de SOMOS dijo que esto no era el Bronx. Lo cierto es que esa frase mía en concreto es más real que un ladrillo, y que hasta ellos lo saben, todos aquí somos conocedores. Es así pero solo yo tengo la valentía de decirlo.
Y sigue la historia… ahora los rateros se divierten reventando lunas de coches y cogiendo lo que haya, hace pocos días más de 15 en una noche. Siguen los robos en tiendas, y en domicilios. Esto deriva en comercios cerrados cada mes.
En cuanto a la benemérita, tenemos la misma plantilla que hace 25 años, suficiente según sus jefes, pero Caspe ha crecido, y sobretodo ha cambiado, los vecinos te preguntan, ¿qué podemos hacer?
Pues sí, aún hay un último recurso, nos autoprotegemos.
En las últimas semanas un grupo ya enorme de jóvenes caspolinos se está organizando. Se dividen en grupos grandes y nos protegen cual Batman. La noche que salen, los cristales de nuestros coches amanecen enteros. Mucho cuidado y ánimo valientes, que la luna os cuide, los políticos de Caspe no lo harán.
Germán Sanz. VOX Caspe

