Tomé Alfonso fue el primer director gerente de Motorland. Cogió el proyecto con pasión y consiguió impulsarlo para que el circuito se conviertiera en cita fija en el mundial de MotoGP, un año después de su inauguración en 2009. Tras su salida del cargo en 2017, Alfonso ha seguido vinculado al motor y actualmente es responsable de seguridad de Grandes Premios de la Federación Internacional de Motociclismo.
¿Cómo fue el inicio del circuito alcañizano?
Fue un periodo muy ilusionante. Lanzamos la instalación en 2009, con la carrera inaugural de las World Series, que dejó muy buen sabor de boca. En ese momento, todo el equipo estábamos concentrado en trabajar mucho para dar ocupación a lo que era la pista. El hecho de ser Gran Premio Reserva y de ver lo que ocurría en Hungría hizo que nos diéramos cuenta de que era posible que llegara el Gran Premio de Aragón y que lo tuviéramos en las instalaciones de Motorland. Fue un grandísimo evento y un punto y a parte en la proyección de lo que se esperaba de Motorland y lo que en menos de un año conseguimos a raíz de este Gran Premio.
¿Cuál era la previsión y cuál fue el resultado?
La previsión era bastante clara. Visto el éxito en otros países, nosotros también queríamos eso para el Bajo Aragón y Motorland. No obstante, existían retos importantes porque no solo traíamos MotoGP por primera vez al Bajo Aragón, sino que venía a un circuito que tenía casi un año de antigüedad. Aun así, la visión era entrar en calendario de MotoGP lo mejor posible para ser capaces de quedarnos. 17 años después aquí sigue, con lo cual yo creo que un poco el objetivo sí que se ha cumplido.
Además, fue el primer circuito debutante en conseguir en Mejor Gran Premio del año que otorga la Asociación de Equipos del Mundial…
Cuando organizas un Gran Premio por primera vez intentas establecer unas bases de lo que quieres que sea de cara al futuro y eso es algo que se ha trabajado mucho. Teníamos cierta experiencia de haber visto cómo organizaban esas carreras en otros circuitos, pero aun así, fue una sorpresa porque no esperas debutar a ese nivel. Al mismo tiempo, fue una presión para todos porque si entras alcanzando un premio así, el listón para el año siguiente es mucho más alto.
Motorland estuvo en el calendario fijo hasta 2023, único año en el que no se ha celebrado aquí desde 2010. ¿Cómo valora este parón?
España, al igual que Italia, son países en los cuales hay una grandísima tradición del motor, pero el calendario tiene los fines de semana que tiene y es el organizador del campeonato el que decide. Para mí, desde el punto de vista de un circuito en el que he estado involucrado desde su creación y del que he sido director durante tantísimos años (nueve), te parte el corazón, pero no es decisión mía. Yo tengo ese valor y cariño que le tengo a la instalación y a lo que supuso para mi a nivel personal y profesional por todo el trabajo que hicimos con un equipo fantástico que tuve el honor de dirigir.
Alcañiz ha vuelto a salir del calendario permanente y el año que viene entra ya en su periodo de reserva hasta 2031. El año que viene habrá campeonato en Motorland porque sustituirá a Hungría, pero a partir de ahí, estará en el aire. ¿Está mirando el mundial hacia otros países?
No soy quien puede contestar, sino las personas al frente del campeonato y de la gestión de los derechos, que es MotoGP Entertainment Group.
Pero ¿habéis visto cambios en este sentido desde la federación?
La federación es propietaria de unos derechos que están cedidos en un contrato con una sociedad, que es la que gestiona el campeonato. El mundial propone las fechas y la FIM lo que hace es validar esas fechas, pero no tiene capacidad de decisión en cuanto a si nos parece bien el circuito o no.
Durante ellos nueve años que estuvo al frente de Motorland, ¿cuáles fueron los mayores retos?
Como se hizo una inversión pública muy importante en Motorland, planteamos dos líneas de trabajo para que provocara retorno en la zona. La primera era buscar que hubiera actividad de lunes a jueves, no solo carreras. El resultado fue que si el primer año estuvimos en 160 días de ocupación; el segundo estábamos casi en 250. Eso se notó en Alcañiz y el Bajo Aragón.
Por otro lado, trabajamos la vertiente de las carreras, que era un poco lo que representaba MotoGP y otros eventos. En 2013 o 2014 llegamos a hacer 36 carreras en un mismo año entre el karting, el autocross… Había un calendario deportivo completo.
¿Se está ahora al mismo nivel que entonces en este sentido?
El circuito lleva una progresión buena. Unas instalaciones de estas características no se pueden consolidar de un año para otro. Lo que ocurrió es que el periodo del COVID yo creo que tambaleó un poco las cosas en general, no solo en Motorland. Hablando de actividades concretas como el karting u otras disciplinas todavía nos estamos volviendo a recuperar de esa situación. Parece mentira porque ha pasado ya mucho tiempo, pero el sector del ocio ha sufrido una transformación y eso se refleja en muchas cosas. Ahora lo que hay que hacer es adaptarse a esta nueva situación y entender el ocio del motor, no solo la parte de la competición.
¿Es para Motorland esta la pata a trabajar en comparación con otros circuitos españoles como Montmeló?
El reto es la ubicación. No es de ahora, sino que lo hemos tenido desde el primer momento porque otros circuitos están más próximos a ciudades grandes, pero Motorland tiene otras ventajas competitivas como el poder tener algunas pruebas y que se puedan hacer determinados ensayos que en otros circuitos no. No creo que el ocio sea la pata que falta. Las instalaciones del karting de Motorland son magníficas y creo que ahora hay que buscar cómo ser capaces de atraer a la gente para que venga y disfrute de esta pista.
Fue director durante nueve años y, tras su salida, se han sucedido distintos directores. ¿Necesita el circuito un director que lo coja con tiempo para el desarrollo a largo plazo?
Al principio todo era una novedad e iban llegando nuevas carreras, más clientes y más actividad, por lo que el equipo de Motorland cada vez estaba más consolidado y tenía más experiencia. Todos teníamos claro el objetivo hacia el que queríamos ir y, al ser todo nuevo, fueron unos pasos más fáciles de consolidar. Mantenerlo después es algo más complicado. Además, el COVID cambió la forma de ver las cosas. Ya no creo que se trate de un director o de otro. Jorge Panadés -actual director gerente- estuvo trabajando conmigo y fue mi número 2 durante todo el tiempo que estuve. Es una persona que tiene muchísima experiencia en la gestión de este circuito, pero el tema ahora es cómo se está trabajando y cuál será la nueva versión del circuito que tiene que adaptarse a lo cambios que experimente el mundo del motor. Esto no es algo que ocurra solo en Motorland, sino algo que otros circuito de dentro y fuera de Europa deberán tener en cuenta para adaptarse.
¿Cómo valora entonces el trabajo realizado desde la entrada de Panadés en 2024?
Hay una buena línea. Ahora solo sigo MotoGP y el resto de eventos los veo desde fuera. Para mí, venir a Motorland es venir a casa, no solo desde el punto de vista personal, sino también porque veo la impronta que se quedó aquí de la manera en que se preparan las cosas. Creo que el trabajo que se hace se aprecia por lo que escucho y veo en los medios de comunicación, con noticias bastante positivas. Y a los pilotos de motos y coches les sigue gustando muchísimo porque se disfruta. Es un trazado que representa siempre un reto y necesita que la puesta a punto sea correcta.
¿Suele tener la oportunidad de venir a Motorland?
En MotoGP sí porque es parte de mi trabajo, lo que pasa es que tenemos un calendario apretado y es complicado. Sí que intento, por lo menos, venir a Alcañiz dos o tres veces al año. Fue un periodo muy bonito a nivel personal y un reto importante poner en marcha este proyecto; además hay un equipo humano con el que yo estuve compartiendo muchísimas horas de trabajo durante muchos días y al que siempre que vengo aquí voy a verles y estoy un poco con ellos para seguir manteniendo el vínculo.
¿Cómo recuerda su salida como director gerente?
La vida tiene sus fases. Mi perfil era más técnico y diferente al de José María Fuster, quien hizo un trabajo burocrático importante; pero me marqué unos objetivos y me trasladé a Alcañiz. Fueron unos años estupendos y me adapté muy bien a la vida aquí, pero yo sabía que esto tenía un inicio y un final. Cuando pasaron cinco o seis años, teníamos un calendario y unas actividades más o menos consolidadas, con diferentes disciplinas avanzando, me planteé que a lo mejor era mejor empezar a cambiar de tercio para hacer otras cosas. Al final, las cosas salen de una manera natural y llegó con tristeza, pero con la satisfacción de todo lo que se había hecho y lo que habíamos sido capaces de conseguir.
¿Le gustaría volver como director gerente?
Ahora mismo no es una posibilidad y no porque no me gustase, sino porque mi carrera profesional no encajaría en esta posición más cerrada. Ahora mis derroteros son un poco diferentes.
¿Cuáles son?
Estoy en una etapa fascinante dentro del Mundial de MotoGP. El año que viene arrancamos un nuevo reglamento técnico y desde la FIM tenemos que trabajar con la nueva empresa que es dueña de MotoGP. Son tiempos importantes para la expansión que este campeonato merece, dadas las carreras espectaculares que tiene y las bases sólidas que tiene para poderlo hacerlo crecer. Desde mi posición en la federación voy a ayudar y colaborar en todo lo posible en este reto, que es el que me llena, estoy disfrutando y el que estamos empezando a desarrollar.
¿Este cambio va junto con la salida pactada entre Dorna y Liberty para la salida de Carmelo Ezpeleta como CEO?
Al igual que en el calendario, no es algo que tenga que ver con nosotros. Desde la Federación Internacional de Motociclismo lo que hacemos es regir el deporte de las dos ruedas a nivel mundial en distintos campeonatos. Lo que cada campeonato haga en la forma de gestionarlos es un tema suyo.








Donde están las autovías, hoteles, trenes y demás infraestructuras que iba a traer el circuito???
Solo trae molestias y ruina para Aragón. Cuánto dinero de pérdidas ha tenido el circuito en todos los años que ha estado funcionando???
Ya basta de malgastar el dinero de los impuestos de los ciudadanos
Es un gran circuito con unas comunicaciones e infraestructuras pobres… Lo más triste de todo es la nula promoción que se hace del circuito y sus competiciones en la zona del bajo Aragón y alrededores…
La gente no se entera de todo lo que hacen durante el año y por eso piensan que supone un gran gasto, pero lo cierto es que es un circuito rentable en su actividad diaria. Todas las competiciones excepto MotoGP y SBK son gratis y siempre hay cuatro gatos de público por la nula o escasa promoción. Una grada con tejado también estaría bien, no hay quien tolere cuarenta grados de temperatura en verano o rachas de frío en invierno si no es con unas buenas instalaciones para el público.
fue el mejor y fue un error dejar marchar a un señor muy bien relacionado en el motospor