Ya ha llovido desde las primeras reuniones en las que un partido emergente, con ideas nobles y firmes, se presentó a las elecciones municipales de Caspe para defender la seguridad, la vivienda, la bajada de impuestos y los servicios básicos para los caspolinos. VOX se presentó a las elecciones municipales de Caspe sin apenas recursos ni experiencia política, y sin la macroestructura del bipartidismo de PP y PSOE. Eso sí, con el convencimiento de que dábamos lo mejor de nosotros para coger el toro por los cuernos. Con todas nuestras carencias y también virtudes, 423 caspolinos vieron con buenos ojos lo que representamos.

Estos casi 3 años ya desde entonces hemos aprendido, evolucionado y recogido toda la confianza que nos da la gente por nuestro buen hacer. Hemos tragado con noticias exageradas, insultos, redes sociales llenas de perfiles ocultos que tratan de amedrentarnos, pero jamás caeremos en su bajeza. Aun así, seguimos trabajando con unos ideales familiares, protectores, patriotas y decentes que nos definen y nos enorgullecen. El camino hasta aquí ha tenido muchas piedras. A pesar de todo crecemos, y mucho, reuniones en las que antes podíamos contarnos con los dedos de una mano, ahora abarrotan nuestro local en cada convocatoria. El esfuerzo trae recompensa y ya han venido los resultados ¡y qué resultados! 957 votos nos avalan. ¿Es posible que ahora mismo haya tantos votantes en Caspe de VOX como del PP? ¿Y que haya tantos de VOX como del PSOE? Pues sí, porque amamos Caspe y queremos verlo próspero y seguro. El 24’6% de los votos es un resultado que deja claro que vamos en la dirección correcta. Una dirección que nos permitirá poner orden en las calles y que podamos volver a caminar seguros a cualquier hora del día. Caspe quiere más VOX, mucho más VOX, y lo van a tener. Por cierto, en la sede, esa que alguno apedrea, regalamos rascadores, por si a alguno el picor se le hace insoportable.

Germán Sanz. VOX / Caspe