La pluralización de la victoria no deja de maravillarme. Somos tricampeones del mundo de fútbol: del femenino desde hace tres años y recientemente del masculino por segunda vez. Actualmente España es el único país de la historia en tener los dos mundiales absolutos a la vez.
Y somos campeones, donde nuestro margen de maniobra es más que muy limitado. Nuestra aportación en la consecución del título es rayana a cero, apenas por cuota de pantalla en un bar o la entrada en streaming de alguna web.
¿Qué significa para un país un hito semejante? En tiempos de la Guerra Fría era símbolo de poder: político, cultural, económico, armamentístico… Hoy, aunque menor, también tiene calado. Se estima un impulso de las importaciones con un beneficio que ronda entre 4.000 y 8.000 millones de euros.
Impacto en publicidad y marca España con moda, turismo, gastronomía…
Acabamos de vivir un hecho totalmente maravilloso. El XIV Concurso de Jóvenes Promesas de Violonchelo Jaime Dobato Benavente – Ciudad de Alcañiz.
Este auténtico regalo no es solo el más bello homenaje a un ser querido, sino un tributo en su nombre a una pasión, a una forma de vida, y que sirve de trampolín a jóvenes con un talento que nos enriquece a todos. Mariano Romance decía: ¿cómo pueden torear tan jóvenes y con tanta sabiduría?
Los jóvenes intérpretes que han venido desde cada rincón de España nos han demostrado que se puede ser maestro siendo apenas un infante. Que la sensibilidad no tiene edad y con generosidad y coraje desde el escenario han dejado lo mejor de ellos.
Nuestra aportación a este premio también es pequeña pero por proximidad, más eficaz. Nuestra presencia como público, la aportación a fondos para siguientes ediciones e interactuar con los participantes y sus familias.
¿Qué significa para la ciudad que la acoge y para toda la comarca por extensión? Pues para nosotros, mucho más que el Mundial de fútbol.
Para empezar, colocarnos en el mapa con un evento tan exclusivo y de calidad tal, que hace que se desplacen familias de todo el país hasta nosotros. Conocen nuestra tierra y costumbres, se llevan productos y experiencias que les hacen regresar. Difunden y atraen a turismo y comercio como «marca» del Bajo Aragón, sumándole además la etiqueta de sensibilidad y fomento de la cultura.
Este título me vale más que una Copa del Mundo.
Rubén Vidal


