En estas últimas semanas hemos podido ver cómo una plaga de pintadas está apareciendo en nuestra ciudad. A los «pseudoartistas» les da igual mostrar su «arte» en fachadas de edificios municipales, en muros o en edificios particulares. La nocturnidad y el sigilo les ampara.
La última obra de arte expuesta ha sido el emblema de aquel partido de ideología fascista (el yugo y las flechas), que está apareciendo en nuestra ciudad como lo hacen las setas en los meses de otoño. El artista parece añorar tiempos pasados y ha decidido, plantilla en mano, llenar la ciudad con su obra.
Si a esto unimos todas las pintadas que ya existen en nuestra ciudad, nos encontramos con un patrimonio municipal deslucido, ya que parece un lienzo en donde podemos encontrar pintadas en contra de políticos, banderas apoyando a países, denunciando el patriarcado, bandas locales, esvásticas, símbolos comunistas… cualquiera parece tener derecho a poner lo que quiera en nuestra ciudad sin importarle el daño que causa.
Desde el consistorio vamos a iniciar una campaña de limpieza de pintadas en los edificios municipales, ya que la ley de Urbanismo de Aragón no nos permite actuar en propiedades particulares. No por ello vamos a descansar hasta poner cara a todos los artistas que quieren mostrarnos su obra. Y, en vez de pagar por su arte, les va a costar tener que volver a adecentar todo lo que han embadurnado.
Para ello, además de la labor policial, es indispensable la colaboración ciudadana. Los destrozos, tanto de pintadas como de material urbano por parte de estos indeseables, nos cuesta más de 20.000 € a todos los alcañizanos y esto no se puede consentir.
Cualquier persona que vea o conozca a los «pseudoartistas» puede comunicarlo a las fuerzas de orden público para que reciba su «premio» y deje de una vez de atormentarnos con su arte.
Alcañiz no se merece tanto «artista» atormentado, y sí se merece unas calles limpias y paredes sin pintadas.
Eduardo Orrios. PP-Aragoneses / Alcañiz

