Un año más con las fiestas de los pueblos se reabren viejos debates tan antiguos como la sopa. Qué sería de San Roque sin los más pequeños con las bombetas, y los no tan pequeños fastidiando alguna siesta con petardos un poco más potentes.
Hasta aquí todo el mundo entiende que es una semana donde hay que armarse de paciencia, y los que tenemos que trabajar asumir unas horitas menos de sueño.
Luego tenemos los vecinos con mascotas, la mayoría tolera fatal las pirotecnias y lo pasan tan mal como cuando viene una gran tormenta, los dueños se suben por las paredes de ver sufrir a su animal y con razón.
También están experiencias como la mía propia este primer día de fiestas. En la Plaza de España de Caspe, un gracioso tuvo la gran idea de lanzar un barreno en la zona de veladores, consiguiendo con su detonación que todos los niños que teníamos en nuestra mesa y las más cercanas rompieran a llorar.
¿Dónde está el término medio entre el disfrute de los chavales y la seguridad y descanso del resto?
Seguramente esté en el mismo lugar en que se encuentra el descanso de todos los vecinos de las calles aledañas a los pabellones, en cruce con la diversión de la juventud caspolina acudiendo a conciertos y dj's cada sábado de julio y ahora todas las fiestas patronales.
Un barrio entero sin pegar ojo medio verano, pero muchos eventos y bailoteo que tienen encantados a la chavalería. Yo mismo era el primero en llenarme la riñonera de petardos y años después en disfrutar de los conciertos, ahora lo veo más desde la perspectiva de autónomo que trabaja en fiestas y padre de familia.
Tenemos que intentar ser más comprensivos unos, y tener más talento otros, sobretodo esos a veces despreocupados padres. El mío me hubiera visto tirando un barreno en medio de una plaza abarrotada y no tenía yo Caspe para correr… Hoy en día como da todo igual….
¡Felices fiestas !
Germán Sanz. Vox / Caspe


a alguien le extraña que se prohiba a los coches o industrias un determinado nivel de ruido?. pues lo mismo a orquestas, discomóviles y petardos