Este pasado fin de semana se ha estrenado en los cines «Tierra Baja», una película de autor que reivindica la importancia vital de la reflexión interior y de las segundas oportunidades. Un film que ha sido dirigido por Miguel Santesmases y que os animo a descubrir, si no lo habéis hecho ya.

Más allá de la trama de esta ficción, que, por supuesto, no os voy a desvelar y de los sentimientos y emociones que pueda generar en cada espectador su visionado, la singularidad que más nos puede aproximar a este intimista largometraje, aquella por la que lo podemos considerar como algo muy cercano, es su seña de identidad turolense, ya que está rodado, casi en su totalidad, en localizaciones del Bajo Aragón.

Pese a que los encuadres de cada escena no buscan ensalzar su belleza, tal y como asegura el propio director del film, su cuidada fotografía nos permite admirar y reconocer diversos lugares con encanto y algunos de los paisajes sorprendentes de esta tierra, una hospitalaria comarca en la que sus gentes se esmeran con ilusión en mantenerla viva y seductora cada día y luchan por salir adelante.

Una de las localidades bajoaragonesas en las que se han grabado numerosas escenas de la película es la población de Belmonte de San José, un lugar fascinante para perderse por sus calles y plazas o descubrir muchos de sus atractivos rincones.

Durante el verano de 2023, el rodaje de la película fue un verdadero acontecimiento para una pequeña población como la nuestra. El antiguo horno de pan cocer, habitual lugar de exposiciones, se convirtió durante un mes en un auténtico hervidero de gente, con el continuo trasiego de numerosos profesionales del séptimo arte que cargaban con cámaras, pantallas, focos, equipos de sonido, claquetas y todo el inimaginable material necesario para que los actores y actrices pudiesen dar vida a los protagonistas de esta historia cuando el director pronunciase la palabra mágica: «¡Acción!».

El quehacer cotidiano y las novedosas situaciones a las que se va enfrentando Carmen, personaje principal del film, que ha sido interpretado por esa extraordinaria actriz que es Aitana Sánchez Gijón, la cual recibirá el Goya de Honor 2025 el próximo fin de semana, nos permiten ir destilando diversos trazos o destellos respecto a varios de los lugares emblemáticos de esta encantadora localidad bajoaragonesa: la calle Mayor o la del Pilar, la Plaza de la Iglesia, la antigua Casa de la Cofradía, donde está actualmente ubicado el Bar Restaurante de la población, el arco del Portillo, la Plaza del Ayuntamiento, Bien Catalogado de Aragón, con su esbelta lonja, y las entradas a la Casa de Cultura o a la antigua casa Membrado e incluso una de las tradicionales bodegas que forman parte de la habitual ruta anual por esos escondidos tesoros del subsuelo de Belmonte, cuya máxima expresión es su conocida nevera, Bien de Interés Cultural y pionera en la rehabilitación patrimonial de este tipo de edificios en Aragón.

Las pautas del guión también han permitido que una buena parte de las imágenes grabadas durante el rodaje se hayan prolongado más allá del histórico casco urbano de la población y así, durante el ir y venir de sus protagonistas, hemos podido también disfrutar de los bellos paisajes de oliveras centenarias, almendros y pinares que rodean a la localidad, un gran escenario que ha acabado por convertirse en un personaje más.

Mención aparte merece el impactante mirador de la ermita de San José y su ancestral pino carrasco, el silencioso guardián del santuario, o el huerto de los Membrado, el Mas dén Coixo y, cómo no, el Mas Blanco, masía ubicada también en el término municipal de Belmonte donde se ha grabado una buena parte del film.

No obstante, tan solo son pinceladas de lo que podéis encontrar si os animáis a dejaros sorprender por este lugar mágico, pero no os olvidéis nunca de que Belmonte, como tantos otros pequeños pueblos de la provincia de Teruel, no es un decorado de cartón piedra y tras cada una de esas hermosas fachadas hay una persona para poder recibiros, vecinos y vecinas de carne y hueso que se encargan de dar vida a cada edificio y mantenerlo en pie durante todo el año. Aquí os esperamos.

Alberto Bayod. Alcalde de Belmonte de San José