La competencia de Sanidad es uno de los servicios públicos más importante para la mayoría de los aragoneses: si no tenemos salud, lo demás es irrelevante. Cada mes en las Cortes de Aragón le recordamos al consejero de Sanidad, José Luis Bancalero, la necesidad urgente de cambiar un modelo sanitario aragonés caduco, que adolece de los mismos problemas que existían en el gobierno anterior del señor Lambán.
Han transcurrido once meses de gobierno PP-Vox, un tiempo suficiente para introducir reformas importantes que hubieran dado sus frutos este próximo verano, pero la realidad es tozuda y nos enfrentamos a meses calurosos con centros de Atención Primaria saturados de usuarios y faltos de profesionales.
La Atención Primaria es el pilar básico de nuestra Sanidad pública, fundamental, necesaria y básica en el medio rural. Es la que, además, que permite no saturar los hospitales ya congestionados porque afronta el problema en sus primeras manifestaciones.
Este pasado otoño, desde Aragón–Teruel Existe propusimos reforzar los centros de salud; dotarlos de mayor equipamiento diagnóstico; trabajar en ofrecer mejores condiciones laborales para cubrir las plazas en centros de difícil cobertura; en ofrecer incentivos económicos para profesionales sanitarios; en construir alojamientos en los mismos centros y en una mayor promoción profesional.
Ninguna de estas medidas se han aplicado, excepto una propuesta que ha sentado mal en muchos centros: la de incentivar a profesionales que acuden a reforzar ciertos centros de salud, porque esa medida deja fuera al restos de médicos que ya realizan el mismo trabajo desde hace años.
La situación en el otro pilar básico de la sanidad, que son los hospitales, no es mucho mejor, porque cada vez son mayores las necesidades que plantea una población envejecida. Y la peor parte la sufren los hospitales periféricos: Barbastro, Jaca, Huesca, Alcañiz o Teruel, que pierden cada mes especialistas, por lo que se ven obligados a desviar a los pacientes oscenses o turolenses a Zaragoza, con el coste y agravio que genera.
Estas situaciones las hemos puesto de manifiesto en las Cortes de Aragón: situaciones con listas de espera de años en Oftalmología o Dermatología en el Obispo Polanco de Teruel o de Alcañiz; o la desaparición de cirugía vascular en el Hospital San Jorge de Huesca al quedarse vacantes las dos plazas que existían hasta este mes de mayo.
Situaciones que se repiten en Hospitales como el de Barbastro o Jaca en especialidades como Traumatología, Reumatología o Pediatría que dejan sin servicio ni atención a muchos aragoneses que pagamos los mismos impuestos que en la capital y no recibimos los mismos servicios.
Es urgente que este gobierno de Aragón aplique una nueva gestión en la Sanidad pública aragonesa, que nada tiene que ver con la privatización de la Sanidad, como han seguido haciendo el gobierno del PP-Vox aplicando la misma gestión que hizo el gobierno PSOE-PAR-Chunta con el transporte sanitario urgente. Que, les recuerdo, fue un pliego adjudicado a la empresa Hermanos Tenorio por 142 millones de euros para cuatro años, sin cumplir lo estipulado en el contrato (en cuanto a dietas y cuantías económicas para los trabajadores), sin un convenio laboral que regule este servicio de urgencia tan necesario para todos los aragoneses.
Aragón-Teruel Existe, como herramienta política del Movimiento ciudadano, apoyó la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que presentó quince mil firmas para internalizar el servicio de Transporte Sanitario Urgente, porque debe ser un servicio público con garantías. Aquello no salió adelante porque no obtuvo suficientes votos en el Parlamento aragonés, y así va todo: nada cambia (para mejor) en la Sanidad aragonesa.
Y después de un año de legislatura, va siendo hora de que las cosas se empiecen a mover.
Joaquín Moreno. Diputado en Cortes por el grupo parlamentario Aragón-Teruel Existe
Cambian los gobiernos pero no la Sanidad
La competencia de Sanidad es uno de los servicios públicos más importante para la mayoría de los aragoneses: si no tenemos salud, lo demás es irrelevante

