Señor alcalde:
Ante la pregunta de la señora Millán en el pleno, usted afirmó que hablar de Ceuta y de la situación de personas migrantes «no es competencia del Ayuntamiento». Sin embargo, este Ayuntamiento sí consideró que la llegada de refugiados ucranianos merecía atención municipal, recursos y presencia institucional.
La diferencia no está en la ley. La diferencia está en qué vidas se decide mirar y cuáles se decide ignorar.
Cuando las personas que llegan son europeas y políticamente cómodas, el Ayuntamiento se moviliza. Cuando las personas que llegan son africanas o proceden de una frontera incómoda, el Ayuntamiento se refugia en un «no es competencia municipal».
Pero las competencias no cambian según el origen de las personas. Lo que cambia es la voluntad política de asumir responsabilidades.
Si Alcañiz pudo implicarse con Ucrania, también puede hacerlo con cualquier persona en situación de vulnerabilidad. La dignidad no depende del pasaporte. La responsabilidad institucional tampoco.
La frontera no está en Ceuta. La frontera está en la forma en que se decide quién merece atención y quién no.
Julio Sánchez. Alcañiz. Correo del Lector


Señor Sánchez, su carta resuelve en tres párrafos lo que la ONU no logra en décadas. Basta con que el alcalde levante la mano y Alcañiz asume, de golpe, Ceuta, el Mediterráneo y el Sahel y se convierte en refugio universal.
Ucrania tenía marco jurídico europeo y financiación específica. Ceuta es política de fronteras estatal. Meter ambas cosas en el mismo saco no es coherencia, es no querer distinguir.
Pedir generosidad ilimitada sale gratis desde una columna de opinión. Pagarla, no. La dignidad no depende del pasaporte, pero tampoco se demuestra firmando la carta más grandilocuente del pleno.
Totalmente de acuerdo. La frontera está en el corazón. Hagamos que el nuestro sea ancho, grande y fuerte para que quepan todos
Don Julio:
Hablar es gratis, hacer cuesta dinero. Cuánto dinero está usted dispuesto a poner en una cuenta para ayudar a los inmigrantes ya sean legales o ilegales? Y cuánto está usted dispuesto a poner para ayudar a Ceuta y su gente?
Y por si no lo recuerda, en Alcañiz había muchos africanos, que por cierto acudían a Misa a Santa Maria la Mayor y trabajaban en las minas hoy desaparecidas mucho antes de que llegaran los ucranianos…
Ha llegado el tiempo de dar tinta y papel a nuestra memoria.
la vulnerabilidad la marca un país que estaba y sigue estando en guerra, aquellos que han cruzado la frontera ilegalmente mandados por la realeza marroquí no tiene nada que ver…no tiene nada que ver…los ucranianos venían acojonados, los de Ceuta?? sonriendo y con iPhone en la mano , no hablamos de lo mismo, verdad?